Las petroleras en Malvinas desafían las sanciones de Milei

Empresas de Sea Lion minimizan impacto de las sanciones argentinas

Plataforma petrolera vinculada al proyecto Sea Lion en aguas cercanas a Malvinas

NewsITe

Las petroleras Rockhopper y Navitas Petroleum, a cargo del desarrollo del yacimiento Sea Lion en aguas cercanas a las Islas Malvinas, salieron al cruce de los anuncios del presidente Javier Milei y aseguraron que no esperan cambios sustanciales en el avance del proyecto, pese al endurecimiento del esquema de sanciones argentinas.

En un comunicado conjunto, difundido tras la cadena nacional en la que Milei anticipó nuevas penalidades para las compañías que operen en el archipiélago sin autorización de la Argentina, las firmas insistieron en que sus licencias permanecen plenamente vigentes y respaldadas por el Reino Unido y el gobierno isleño. Según trascendió en la plaza energética, la posición empresarial apunta a dar una señal de continuidad a inversores y mercados.

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Rockhopper, de origen británico, y Navitas Petroleum, con capitales israelíes, remarcaron que el desarrollo de Sea Lion continúa bajo licencias petroleras emitidas por las autoridades de las Islas Malvinas y subrayaron que cuentan con el “respaldo total y continuo” del Gobierno británico. En esa línea, afirmaron que los anuncios realizados en Buenos Aires no alteran el cronograma técnico ni las metas de la primera fase del proyecto.

“La Sociedad considera que no se prevé que los recientes acontecimientos tengan un impacto significativo en las actividades de desarrollo del Proyecto Sea Lion”, sostuvieron, al tiempo que remitieron a sus informes corporativos de 2025 y del segundo trimestre de 2026, donde detallan el marco jurídico que, a su entender, avala las operaciones en el Atlántico Sur.

Qué es Sea Lion y por qué genera tensión diplomática

Sea Lion se ubica a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas y es uno de los principales proyectos petroleros off shore previstos en la zona. Aún se encuentra en etapa de desarrollo, pero, de avanzar hacia la fase productiva, permitiría la explotación comercial de hidrocarburos a gran escala en el área, lo que elevaría la relevancia económica del archipiélago administrado por el Reino Unido.

Para la Argentina, sin embargo, toda actividad de exploración y explotación de hidrocarburos en las islas y en los espacios marítimos circundantes constituye una violación de sus derechos soberanos sobre Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y las aguas adyacentes. Distintos gobiernos han emitido advertencias y sanciones a empresas involucradas, entre ellas Rockhopper (en 2013) y Navitas (en 2022).

El presidente Milei anunció ahora un refuerzo de ese esquema: el Gobierno avanzará con la inhabilitación para operar en territorio argentino de las compañías que participen, directa o indirectamente, en proyectos petroleros y otras actividades económicas en Malvinas sin el aval de Buenos Aires. Además, se proyecta un decreto reglamentario para acelerar la aplicación de sanciones y el envío de una ley al Congreso para agravar las penalidades.

Mercados en alerta y alcance de las sanciones

A pesar del intento de las petroleras por minimizar el impacto de las medidas, la reacción bursátil fue inmediata. En la Bolsa de Londres, las acciones de Rockhopper llegaron a caer más de 5% durante la rueda de este viernes, mientras que los papeles de Navitas retrocedieron alrededor de 2% en Tel Aviv. Analistas del sector energético interpretan estos movimientos como una señal de cautela ante el incremento del riesgo político asociado al proyecto Sea Lion.

  • Rockhopper y Navitas ya habían sido sancionadas por la Argentina en 2013 y 2022, respectivamente, por sus actividades ligadas a Malvinas.
  • En la cuenca también poseen licencias otras firmas, como la británica Borders & Southern y la canadiense JHI, bajo el paraguas regulatorio de las autoridades isleñas.
  • El Gobierno argentino busca ahora extender las medidas a accionistas, directivos y proveedores vinculados a esos emprendimientos.

La Cancillería argentina sostiene que las actividades hidrocarburíferas en Malvinas sin su consentimiento “desconocen la integridad territorial del país y contravienen el derecho internacional”.

En su discurso, Milei aseguró que el objetivo oficial es impedir que compañías involucradas en la explotación de recursos naturales en las islas puedan operar en el territorio continental y en la plataforma argentina. Mientras tanto, las petroleras apuestan a mantener la hoja de ruta del proyecto Sea Lion con el respaldo del Reino Unido, en un escenario donde la disputa de soberanía sobre Malvinas vuelve a cruzarse con intereses energéticos y tensión diplomática.

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