Iglesias de Córdoba suman pagos con QR para limosnas

Iglesias cordobesas incorporan el QR a la tradicional colecta

Fiel escaneando un código QR para hacer su limosna en una iglesia de Córdoba

NewsITe

La modernización de los medios de pago también llegó a los templos cordobeses. Cada vez más iglesias de la provincia optan por sumar el código QR como alternativa para que los fieles realicen sus limosnas y donaciones, en paralelo al tradicional paso de la canasta durante la misa.

En un contexto de creciente uso de billeteras virtuales y pagos electrónicos en todo el país, las parroquias comenzaron a adaptar sus sistemas de recaudación para facilitar los aportes de quienes ya casi no utilizan efectivo. La tendencia se observa con fuerza en la ciudad de Córdoba, donde varias comunidades religiosas dieron el paso hacia la digitalización.

– Publicidad –

La Catedral de Córdoba fue una de las pioneras en implementar esta modalidad. Según comentan desde el ámbito eclesiástico, el sistema de QR funciona desde hace aproximadamente un año y permite que cada asistente escanee el código desde su teléfono celular y elija, de manera libre y confidencial, el monto que desea aportar.

El mecanismo es sencillo: el código QR está vinculado a una cuenta o billetera virtual de la parroquia. Al escanearlo, se abre en el celular del fiel la aplicación de pagos que tenga instalada, desde la cual se completa la operación en pocos segundos. De esta forma, las limosnas pueden realizarse con tarjetas de débito, crédito o saldo virtual, según el servicio utilizado.

Convivencia entre la canasta tradicional y los medios digitales

En otros templos emblemáticos, como la iglesia de la Compañía de Jesús, el sistema de QR convive con las colectas habituales. Durante la misa se mantiene el paso de la canasta entre los bancos, pero además se ofrece la opción de colaborar de manera electrónica. De este modo, las parroquias buscan no excluir a quienes siguen prefiriendo el billete y, al mismo tiempo, acompañar los nuevos hábitos de pago.

Los sacerdotes señalan que, por ahora, la modalidad digital es tomada principalmente por fieles de mediana edad y jóvenes, más familiarizados con el uso del celular para operaciones cotidianas. En cambio, los adultos mayores suelen mantener la costumbre de llevar algo de efectivo para depositar en la colecta, y muchos de ellos ni siquiera utilizan el teléfono durante la celebración religiosa.

La incorporación de códigos QR también responde a una preocupación extendida en distintas instituciones: la progresiva reducción del uso de efectivo en la vida diaria. Al ofrecer alternativas electrónicas, las iglesias buscan asegurar la continuidad de los aportes, fundamentales para el mantenimiento de los templos, las obras de caridad y las actividades pastorales.

Una tendencia que podría extenderse a otras provincias

Si bien la experiencia se viene consolidando en Córdoba, en el ámbito religioso no descartan que este modelo comience a replicarse en otras provincias, en línea con lo que ya sucede en clubes, comercios y organizaciones sociales. La digitalización de las donaciones, señalan, permite registrar mejor los ingresos, simplificar la administración y ofrecer mayor comodidad a los fieles.

Por ahora, la apuesta es a la convivencia de formatos: canastas, sobres y billetes, junto con códigos QR y billeteras virtuales. La escena de la misa cordobesa empieza a mostrar esa transición: algunos fieles depositan monedas y billetes, mientras otros levantan el celular, enfocan el QR y en segundos realizan su aporte, en un gesto que combina tradición y tecnología dentro de los templos.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -