Reestructuración profunda y posible cambio de marca en Flybondi

Flybondi atraviesa una de las etapas más delicadas desde su llegada al mercado aerocomercial argentino y avanza con una reestructuración integral que incluye el traspaso de personal a una nueva sociedad, la revisión de su esquema operativo y la posibilidad concreta de cambiar de identidad corporativa.
Según fuentes gremiales y empresarias, la low cost ya inició el traslado de trabajadores hacia OCA Air S.A., una firma vinculada al empresario Marcelo Scatturice, con presencia en los sectores logístico y aeronáutico. El movimiento alcanza áreas administrativas, comerciales y de soporte, y se instrumenta mediante acuerdos individuales que contemplarían el respeto por la antigüedad y las condiciones laborales, aunque bajo un esquema organizativo distinto.
Los sindicatos aeronáuticos alertan que el proceso podría constituir una tercerización encubierta y reclamaron la intervención del Ministerio de Trabajo para supervisar cada paso. Más de 200 empleados ya habrían sido notificados, y el número podría crecer en las próximas semanas. Sin embargo, buena parte de los trabajadores aún no firmó el traspaso y persiste una fuerte incertidumbre sobre el alcance real de la maniobra y sobre cómo se desarrollará la operatoria cotidiana.
En paralelo, versiones recogidas por la Agencia Noticias Argentinas indican que la nueva compañía operaría inicialmente con apenas tres aviones, que estarían en condiciones de volar a partir del 20 de septiembre. Este esquema acotado contrasta con la etapa de expansión que Flybondi protagonizó desde 2018, cuando fue una de las impulsoras del modelo low cost en el país.
Marca en crisis, deudas y reclamos laborales en aumento
La compañía evalúa además un cambio de marca si OCA Air termina absorbiendo una porción relevante de las operaciones comerciales. La identidad Flybondi quedó fuertemente dañada por cancelaciones masivas, caídas prolongadas del sitio web, demoras en los reembolsos y denuncias de ex empleados por salarios impagos y falta de aportes. En el sector admiten que un relanzamiento bajo otra denominación podría ser un intento de recomponer reputación frente a usuarios y reguladores.
La dimensión de la crisis laboral es significativa: la empresa afronta más de 700 reclamos, que incluyen indemnizaciones no abonadas, aportes previsionales y de obra social presuntamente incumplidos, y acuerdos de retiro voluntario que no se habrían concretado. Ex trabajadores denuncian que la aerolínea dejó de pagar salarios desde junio y que la cobertura médica fue dada de baja por falta de pagos, por lo que varios recurrieron a la Justicia para garantizar el cobro de haberes y la continuidad de las prestaciones de salud.
- Más de 200 empleados notificados de traspaso a OCA Air S.A.
- Más de 700 reclamos laborales y judiciales contra Flybondi.
- Flota reducida y sólo tres aviones preparados para operar en septiembre.
- Caída del sitio web por más de diez días y fuerte malestar de los pasajeros.
La reestructuración también comprende la renegociación de contratos con proveedores, la reducción de costos, la suspensión de rutas menos rentables y medidas defensivas para evitar un eventual concurso preventivo. Analistas del sector coinciden en que se trata de la peor crisis desde la creación de la empresa, con un nivel de endeudamiento que condiciona su continuidad.
La transición hacia OCA Air podría marcar un nuevo capítulo para el segmento low cost en Argentina, pero su éxito dependerá de la resolución de los conflictos laborales, la estabilización financiera y la recuperación de la confianza de los pasajeros.
Mientras tanto, miles de usuarios afectados por cancelaciones, cambios de horario y falta de devoluciones continúan presentando denuncias ante organismos de defensa del consumidor. La compañía intenta sostener una operación mínima y recomponer los canales de atención al cliente, en un contexto de máxima tensión interna y con el futuro de la marca Flybondi en abierta discusión.

