Súper RIGI: LLA cede cambios por energía e industria local

Debate caliente en el Senado por el régimen de grandes inversiones

Debate en el Senado por los cambios al Súper RIGI

NewsITe

La Libertad Avanza buscará este miércoles emitir dictamen en el Senado sobre el proyecto del denominado Súper RIGI, pero con dos cambios clave acordados con bloques aliados, en un intento por destrabar una iniciativa que el Gobierno considera central para atraer grandes inversiones. El debate promete tensión, especialmente por las condiciones energéticas para los megacentros de datos y la protección a la industria nacional.

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El oficialismo aspira a tratar el proyecto en el recinto el 10 de septiembre, en una sesión donde también se incluirán propuestas impulsadas por otros espacios. La jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, aceptó modificaciones reclamadas por la UCR, el PRO y bloques provinciales, luego de semanas de negociaciones y resistencias internas dentro del propio Gobierno.

Las principales objeciones de los aliados se centraron en dos ejes: el alcance real de la obligación de contratar proveedores nacionales y el impacto que tendrá en las redes eléctricas la llegada de industrias electrointensivas, especialmente los megacentros de datos vinculados con la inteligencia artificial, uno de los sectores que el Ejecutivo quiere captar con beneficios extraordinarios.

Protección a la industria nacional en el centro de la discusión

Uno de los cambios que La Libertad Avanza está dispuesta a convalidar apunta a precisar cómo se aplicará la obligación de contratar proveedores locales. El texto aprobado previamente en Diputados fija que los planes de inversión deberán garantizar al menos un 20% de compras a proveedores nacionales, siempre que haya oferta en condiciones competitivas de precio y calidad.

Sin embargo, los bloques aliados insistieron en que esa protección se limite exclusivamente a bienes efectivamente producidos en el país, y no a intermediarios o importadores radicados en Argentina. La postura fue reforzada por la Unión Industrial Argentina, cuyo representante del Departamento PyME y Desarrollo Regional, Diego Leal, pidió que el 20% de las contrataciones se refiera de manera explícita a productos fabricados en territorio nacional.

“La industria compite con el mundo y estamos a favor de una economía abierta, pero de forma inteligente”, fue el mensaje que se trasladó al Senado, en un contexto donde vuelve a aparecer una discusión de fondo: si el régimen de incentivos se orientará solo a captar capitales externos o si también será una herramienta para fortalecer el entramado productivo local.

Exigencia energética para megacentros de datos

El otro foco de conflicto es la exigencia de que las nuevas industrias electrointensivas —como los grandes centros de datos para inteligencia artificial— desarrollen sistemas propios de generación eléctrica. Gobernadores y senadores de provincias reclaman que estos proyectos no saturen las redes existentes ni trasladen a los usuarios residenciales el costo de la expansión de la infraestructura energética.

El Gobierno, en cambio, advierte que imponer demasiadas condiciones podría restar atractivo al régimen, justo cuando el Súper RIGI se presenta como una pieza central para atraer inversiones en tecnología, infraestructura digital y proyectos vinculados con minerales críticos. Detrás de la disputa se juega también quién financiará las obras necesarias para sostener el salto en la demanda eléctrica que implican los megacentros de datos.

Qué beneficios ofrece el Súper RIGI

  • Reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, con amortización acelerada de inversiones: 60% en el primer año y 20% en cada uno de los dos siguientes.
  • Certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales, con una alícuota única del 10%.
  • Posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal y baja gradual de la carga sobre dividendos, del 7% al 3,5% tras cuatro años.
  • Exención de derechos de importación, eliminación de retenciones a las exportaciones y levantamiento de cupos y restricciones para operar.
  • Acceso progresivo a las divisas generadas por exportaciones, hasta alcanzar la libre disponibilidad del 100% a partir del tercer año.

El desenlace en el Senado será clave: si se aprueban cambios, el proyecto deberá volver a Diputados, donde el oficialismo necesitará nuevamente acuerdos para evitar que el Súper RIGI se estanque.

En este contexto, la sesión prevista para el 10 de septiembre se perfila como un nuevo capítulo de la puja política entre el Ejecutivo, sus aliados parlamentarios y los gobiernos provinciales, con la energía, la industria nacional y la llegada de megainversiones tecnológicas en el centro de la escena.

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