San Luis debate un presupuesto sin cifras públicas

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El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, remitió a la Legislatura el proyecto de Presupuesto 2027 en las últimas horas del plazo constitucional, pero sin informar públicamente el monto total de gastos y recursos ni la distribución por áreas clave del Estado provincial. La decisión abrió interrogantes sobre el grado de transparencia con que se presenta la principal ley económica del año.
De acuerdo con el artículo 168 de la Constitución de San Luis, el Poder Ejecutivo debe elevar antes del 31 de agosto el presupuesto de gastos, el cálculo de recursos y el plan de obras públicas. El Gobierno provincial destacó que el expediente ingresó en tiempo y forma a las cámaras legislativas, aunque el comunicado oficial se limitó a difundir la firma del documento, sin acompañar cifras ni cuadros de referencia.
La omisión resulta aún más llamativa porque el propio Poggi había reconocido días antes que todavía no contaba con un número definitivo. Consultado el 26 de agosto sobre el proyecto, señaló que debía reunirse con el equipo presupuestario para conocer en detalle las proyecciones y programas de gobierno. Cuatro días después, se difundió la foto de la rúbrica, pero la información económica central permaneció fuera del anuncio público.
Un presupuesto, por definición, incluye planillas anexas con cálculos de recursos, autorizaciones de gasto y proyecciones macroeconómicas. Lo que está en discusión no es la existencia de esos datos dentro del expediente legislativo, sino la decisión política de no ponerlos a disposición de la ciudadanía al momento de iniciar el trámite en la Legislatura. Sin montos globales ni principales composiciones, el debate social y mediático sobre prioridades y recortes queda condicionado.
El contraste con el Presupuesto 2026 y las dudas para 2027
La forma en que se presentó el Presupuesto 2027 contrasta con el antecedente inmediato. Cuando Poggi firmó el Presupuesto 2026, el Ejecutivo informó ese mismo día que el cálculo ascendía a $1,885 billones, detalló el peso de los gastos corrientes y de capital, y precisó el porcentaje destinado a infraestructura y soluciones habitacionales. Esos datos permitieron discutir rápidamente el perfil del gasto y su comparación con años previos.
Para el ejercicio 2027, en cambio, no se comunicó si el presupuesto aumentará o reducirá partidas en términos nominales, ni qué supuestos de inflación, recaudación provincial y coparticipación federal utilizó el Ministerio de Hacienda. La falta de precisiones es políticamente sensible en una provincia que depende en gran medida de los recursos nacionales y que presenta su esquema fiscal como ejemplo de equilibrio y baja deuda.
- Se desconoce el monto total previsto de gastos y recursos.
- No se informaron los criterios de asignación a salud, educación, seguridad y áreas sociales.
- No trascendieron proyecciones de obra pública ni nivel de endeudamiento.
El presupuesto es la autorización anual para recaudar y gastar fondos públicos; conocer su volumen global y su composición básica es un dato central para contribuyentes, empleados estatales, proveedores y municipios.
Desde el oficialismo podrían argumentar que los legisladores tendrán acceso pleno al proyecto y que el análisis se dará en el recinto. Sin embargo, especialistas en finanzas públicas y organizaciones que siguen la gestión presupuestaria insisten en que la discusión legislativa no reemplaza el derecho de la sociedad a conocer de antemano el tamaño y la orientación del gasto. A la espera de que el texto completo se haga público, la presentación “a ciegas” del Presupuesto 2027 agrega tensión al debate político en San Luis y deja abiertas incógnitas clave para el próximo año.

