El presidente de la Federación de Comercio e Industria, Andrés Bockl, describió a EL NORTE la complicada situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas debido al derrumbe del consumo por la caída del poder adquisitivo, la baja rentabilidad y los altos costos fijos que deben afrontar las pymes. “Los índices negativos son cada vez más recurrentes y se encienden señales de alerta en la cadena de pagos”, advirtió el empresario industrial. “Las empresas tienen que tomar crédito para pagar sueldos, gastos corrientes y servicios, lo que puede generar un grave problema a futuro”, explicó.

De la Redacción de EL NORTE
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El 24% de las pymes industriales registró al menos un atraso en sus vencimientos durante el segundo trimestre de 2026. Así, una de cada cuatro se atrasa con sus pagos y el problema se duplicó en menos de un año. Demoras para cobrar alcanzaron al 62% del sector manufacturero; además, cayeron producción, empleo, rentabilidad e inversión, de acuerdo con cifras de la Fundación Observatorio Pyme. El presidente de la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás, Andrés Bockl, ratificó a EL NORTE que “los indicativos nacionales se replican en la ciudad”.
“La situación con índices negativos es más recurrente desde hace un tiempo; desde el gobierno de Milei, se complica cada vez más la cadena de pagos. Las empresas tienen que tomar crédito para pagar sueldos, gastos corrientes y servicios, lo que puede generar un grave problema a futuro. Deberían hacerlo para mejorar su capacidad productiva o comprar una máquina”, notó.
“En relación con la cadena de pagos, se están encendiendo señales de alerta. Los plazos se han estirado a 30, 60, 90 y 120 días, lo que genera que los compromisos corrientes –en materia tributaria, bancaria o de proveedores– no convaliden estos plazos. Estos problemas se asocian directamente al bajo consumo, al bajo poder adquisitivo del asalariado, a la baja rentabilidad y al aumento de costos fijos. Hoy muchas pymes financian con créditos sus gastos corrientes como método de paliar esta situación delicada, lo que es sumamente riesgoso. Bajo este contexto, las pymes pedimos que nos saquen el pie de la cabeza en lo que respecta a la parte tributaria. Tenemos impuestos municipales, provinciales y nacionales que no nos dan respiro ante algún atraso en un marco sumamente complejo”, analizó.
Segundo trimestre
La cadena de pagos de las pymes industriales mostró nuevas señales de tensión durante el segundo trimestre de 2026. El 62% indicó que los plazos de cobro a clientes resultaron mayores a los habituales. Las dificultades para cobrar quedaron así como la segunda preocupación más mencionada por las pequeñas y medianas industrias, solo detrás de la caída de las ventas. Los datos surgen del Informe de Coyuntura PyME Industrial correspondiente al segundo trimestre de 2026, elaborado por la Fundación Observatorio PyME (FOP).
El 17,3% de las empresas registró atrasos en el pago de impuestos, el 15,3% se demoró con proveedores y el 8,6% con los bancos. En el tercer trimestre de 2025, esos porcentajes se ubicaron en 8,6%, 5,7% y 3,4%, respectivamente. En ese período, el porcentaje de firmas con al menos un atraso llegó al 12%, frente al 24% registrado en el segundo trimestre de este año.
La tensión también apareció del lado de los cobros. El 40,9% de las industrias señaló que los plazos resultaron levemente más largos de lo habitual y otro 21,7% los calificó como significativamente más largos.
Las demoras de los clientes se ubicaron entre los principales problemas que identificaron los empresarios. La caída de las ventas encabezó el listado y afectó al 81% de las pequeñas y medianas industrias. Los retrasos en los pagos de clientes quedaron en segundo lugar, con el 62%. Luego aparecieron el aumento de los costos de las materias primas, mencionado por el 60% de las firmas; la competencia de las importaciones, con el 47%; y el aumento de los costos salariales, con el 45%. La dificultad de financiamiento alcanzó al 38% de las empresas.
Retroceso industrial
El deterioro de la cadena de pagos ocurre en un contexto de retroceso de la actividad industrial. Durante el segundo trimestre, la producción pyme se contrajo el 3,6% en términos desestacionalizados frente al trimestre anterior y cayó el 11% en la comparación interanual. Según el informe, el volumen de producción descendió hasta el nivel más bajo de los últimos siete años.
El relevamiento también mostró una diferencia según el tamaño de las firmas: las pequeñas industrias registraron una evolución inferior a la de las medianas. El empleo acompañó ese desempeño. La cantidad de ocupados en las industrias pymes bajó el 0,8% desestacionalizado durante el trimestre y el 4,5% en términos interanuales. Con ese resultado, el sector acumuló 14 trimestres consecutivos de retracción del empleo.

