Alerta sanitaria en AMBA y CABA por esporotricosis felina, una enfermedad común causada por un hongo

El Ministerio de Salud de la Nación emitió una circular por la enfermedad causada por hongos del género Sporothrix. Los casos humanos se concentran principalmente en la provincia de Buenos Aires, donde también se registra la mayor cantidad de casos felinos.

Alerta sanitaria en AMBA y CABA por esporotricosis felina, una enfermedad común causada por un hongo

El Ministerio de Salud de la Nación emitió una circular por la esporotricosis felina, una infección causada por hongos que puede afectar a gatos y humanos. A su vez, el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios advirtió sobre una alerta epidemiológica por esta enfermedad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

La Dirección de Epidemiología de la cartera sanitaria nacional informó que los casos humanos se concentran principalmente en la provincia de Buenos Aires. Además, el territorio bonaerense registra la mayor cantidad de casos felinos.

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Los casos confirmados en la provincia de Buenos Aires se vinculan con un brote ocurrido en el AMBA, donde también notificaron casos humanos asociados. En CABA, los dos gatos confirmados convivían en un mismo domicilio y no se registraron casos humanos relacionados.

Qué es la esporotricosis felina

La esporotricosis es una infección causada por hongos del género Sporothrix. La enfermedad puede afectar a seres humanos, gatos y otros mamíferos, principalmente en áreas tropicales y subtropicales.

Aunque los perros y otros animales también pueden enfermarse, los gatos domésticos constituyen el principal reservorio y son responsables de la transmisión de esta esporotricosis.

Entre las personas con riesgos ocupacionales se encuentran jardineros, floristas, trabajadores forestales y agrícolas, veterinarios, agricultores, cazadores, pescadores y carpinteros.

Cuáles son los síntomas en humanos

La forma clínica más frecuente en humanos se manifiesta en la piel, aunque se trata de una afección linfocutánea. Comienza con una pequeña pápula indolora o un nódulo subcutáneo que crece lentamente. Luego puede necrosarse y, en algunos casos, ulcerarse.

La enfermedad también puede comprometer la cadena de ganglios linfáticos que drenan la zona afectada. Estos aumentan progresivamente de tamaño y forman nódulos subcutáneos móviles.

La piel puede presentar enrojecimiento, necrosis, abscesos, úlceras y sobreinfección en pacientes con inmunocompromiso grave.

En los gatos, las manifestaciones clínicas más frecuentes también aparecen en la piel. Los animales pueden presentar múltiples nódulos, úlceras y lesiones costrosas.

Las lesiones se localizan principalmente en la cabeza, especialmente en el plano nasal, hocico y región periocular. También pueden aparecer en los pabellones auriculares, las extremidades distales y la cola.

Además, es frecuente el compromiso de la mucosa nasal, acompañado por estornudos, secreción nasal, deformación del plano nasal y linfadenomegalia regional.

El diagnóstico rápido y oportuno permite aplicar el tratamiento adecuado para evitar brotes epidémicos que pueden generar consecuencias graves en pacientes con el sistema inmune debilitado.

Cómo se transmite la esporotricosis

La transmisión puede producirse por la inoculación traumática del hongo a partir de material vegetal. También puede ocurrir mediante mordeduras, rasguños o estornudos de gatos infectados.

En casos poco frecuentes, las personas con una enfermedad pulmonar crónica preexistente pueden contraer la infección mediante la inhalación de conidios del hongo.

Cuando la esporotricosis no recibe tratamiento durante un período adecuado, la enfermedad reaparece con frecuencia y, generalmente, presenta signos respiratorios.

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