El acusado de atentar contra su expareja emitió un fuerte comunicado en el que niega todo tipo de responsabilidad dentro del Gobierno boliviano y aseguró que pronto se conocerá la verdad de los hechos.

Un día después de que el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, negara que Fernando Cerimedo tuviera autorización para representarlo a él, a su Gobierno o a su familia, el consultor político envió un mensaje, mientras permanece en prisión por ser el principal sospecho de haber atacado a su expareja, Nadia Beller.
Cerimedo se expresó mediante una carta que difundieron sus abogados. En ella, afirma haber sido colaborador del mandatario boliviano, aunque ese rol no le dio “ninguna autorización ni poder para actuar”, como así también negó haber hecho negociados a nombre de Paz y su esposa.
“Nunca hice abuso de eso a pesar de las mentiras y difamaciones infundadas que indican lo contrario”, sostuvo.
En su descargo, Cerimedo hace una lectura política sobre el supuesto atentado a su expareja, hablando de “una situación personal que no pude manejar”, aunque la separa de las acusaciones de corrupción, a las que atribuye un origen en sectores interesados en sostener el “pozo” dejado por “los 20 años del evismo”.
“Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz y aclarará todas las mentiras que se han dedicado a implantar en la sociedad sin ningún sustento y con el único ánimo de dañar al Gobierno”, concluyó.
Recordemos que Cerimedo está hace nueve días en prisión, luego de haber sido detenido en el aeropuerto de Viru Viru cuando intentaba subir a un avión.
La Fiscalía Departamental de Santa Cruz de la Sierra lo imputó formalmente por el ataque a tiros que sufrió Beller, el 17 de agosto en la puerta de un hotel de esa ciudad, y calificó el hecho como feminicidio en grado de tentativa.
A esa causa se le suman dos más en su contra: una por presunto enriquecimiento ilícito y otra por violencia intrafamiliar.

