La Legislatura porteña refuerza el rol del Banco Ciudad en la vivienda

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La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una modificación clave en la Carta Orgánica del Banco Ciudad para asegurar que una parte significativa de sus ganancias se destine, de manera permanente, a créditos hipotecarios y a obras de infraestructura. La iniciativa busca consolidar al banco público porteño como una herramienta central para el acceso a la vivienda y el desarrollo urbano.
El cambio alcanza al artículo 45 de la Ley 1.779, que regula el destino de las utilidades netas del banco al cierre de cada ejercicio. A partir de ahora, al menos el 25% del remanente de las ganancias deberá orientarse a créditos hipotecarios, con prioridad para la clase media que busca acceder a su primera vivienda en la Ciudad. Hasta el momento, no existía un piso mínimo establecido, por lo que la asignación de fondos quedaba más sujeta a decisiones coyunturales.
“Modificamos la Carta Orgánica del Banco Ciudad para que, como mínimo, el 25% del remanente de sus utilidades se destine a créditos hipotecarios. Más oportunidades para la clase media que se esfuerza todos los días para salir adelante y progresar”, destacó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al presentar la medida, elaborada junto al bloque de La Libertad Avanza y acompañada por otros espacios políticos. El proyecto obtuvo 31 votos afirmativos en el recinto.
Más fondos para vivienda y obras estratégicas
Con la nueva norma, cada peso del excedente financiero del Banco Ciudad deberá volver a la sociedad mediante líneas de crédito destinadas a facilitar la compra de vivienda propia y a mejorar el entramado urbano. La decisión se enmarca en la política del Gobierno porteño de reimpulsar los créditos hipotecarios para sectores medios, en un contexto nacional de fuerte dificultad para el acceso al financiamiento a largo plazo.
La ley también establece que la porción del remanente que no se canalice a créditos hipotecarios se transferirá al Gobierno de la Ciudad para financiar obras estratégicas de infraestructura, como mejoras viales, equipamiento urbano o proyectos de integración territorial. De este modo, el Banco Ciudad refuerza su mandato fundacional de promover el bienestar general y el desarrollo productivo.
Al mismo tiempo, la Ciudad conservará la facultad de autorizar reducciones en el monto global a distribuir, con el objetivo de permitir la reinversión en proyectos de capitalización del propio banco. Este punto apunta a garantizar la solidez patrimonial de la entidad y su capacidad futura de expandir la oferta de crédito.
Con un piso del 25% de las utilidades destinado a créditos hipotecarios, el Banco Ciudad queda obligado por ley a sostener en el tiempo su rol como motor del acceso a la vivienda y del desarrollo urbano porteño.
La combinación de financiamiento para vivienda y para infraestructura busca traducirse en mejores oportunidades para miles de familias porteñas, a la vez que fortalece el impacto social del principal banco público de la Ciudad de Buenos Aires.

