El proyectil impactó contra una pared y no hubo heridos. La Policía evacuó el establecimiento, secuestró el arma y dio intervención a la Justicia.

El episodio ocurrió en la Escuela Secundaria Congreso de Tucumán, donde un adolescente de 14 años ingresó armado a un aula y efectuó un disparo frente a sus compañeros.
El proyectil impactó contra una de las paredes y no provocó heridos entre los estudiantes ni el personal de la institución. En redes sociales, además, se viralizó un video grabado por compañeros del adolescente en el que se lo observa cargando el revólver momentos antes del disparo.
Evacuaron la escuela y secuestraron el arma
Tras lo ocurrido, las autoridades escolares activaron el protocolo correspondiente y dieron aviso a la Policía. Efectivos de la Comisaría Segunda desplegaron un operativo alrededor del establecimiento y evacuaron a las personas que permanecían en el interior.
También tomaron intervención la Unidad Regional Capital y el Ministerio de Educación de Tucumán.
La Policía provincial informó que “el proyectil impactó contra una de las paredes y, afortunadamente, no hubo personas lesionadas, ni alumnos ni personal de la institución”.
La Unidad Fiscal Criminal I ordenó la intervención de la División Criminalística y el secuestro del arma de fuego, la vaina servida y el proyectil, además de las pericias correspondientes.
El adolescente se entregó voluntariamente cuando arribó la Policía. Por tratarse de un menor de edad, no se dispusieron medidas privativas de la libertad.
“Fue trasladado junto a su madre al CAD para continuar con las diligencias correspondientes y posteriormente entregado a su progenitora”, informó la fuerza.
El nuevo protocolo ante amenazas de ataques en escuelas
El episodio ocurrió en un contexto en el que el Gobierno nacional modificó el protocolo que regula las tareas preventivas de la Policía Federal y las fuerzas de seguridad en sitios web y fuentes digitales abiertas.
La normativa mantiene como principio general la protección de los datos personales de niños, niñas y adolescentes, aunque incorporó una excepción para situaciones en las que existan indicios fundados de riesgo para la vida o la integridad física de otros menores.
La modificación contempla amenazas, planificación o preparación de actos de violencia masiva en escuelas u otros espacios de concurrencia pública. En esos casos, los agentes deberán dejar asentados los motivos que justificaron la continuidad del monitoreo y comunicarlo a la autoridad responsable de la investigación.

