Fuerte cruce político en Diputados por la reforma del Banco Central

NewsITe
La Cámara de Diputados debate este lunes en Buenos Aires el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas que el propio presidente Javier Milei calificó como “la más importante” de esta etapa de su gestión. El oficialismo de La Libertad Avanza, acompañado por aliados, defiende la propuesta que apunta a consolidar el principio de emisión monetaria cero y a prohibir el financiamiento al Tesoro nacional y a las provincias.
El tratamiento legislativo se desarrolla en un clima de tensión política, con una cerrada defensa del oficialismo y fuertes cuestionamientos de buena parte de la oposición. El objetivo del bloque libertario es llegar a la votación entre las 18 y las 19, para luego avanzar con el proyecto de Inocencia Fiscal II, otra de las apuestas económicas del Gobierno.
Uno de los datos destacados del debate es la cantidad de diputados de La Libertad Avanza inscriptos como oradores para respaldar el texto, lo que evidencia el carácter estratégico que el Ejecutivo le asigna a la reforma del Banco Central. El argumento central del oficialismo es que poner fin al financiamiento monetario del déficit es condición indispensable para bajar de manera sostenida la inflación y recuperar la confianza en el peso.
Los argumentos del oficialismo: independencia y emisión cero
El presidente de la Comisión de Finanzas, Santiago Pauli, abrió el debate con una defensa enfática de la reforma. Sostuvo que el Banco Central “no puede seguir siendo saqueado ni utilizado como herramienta de hacer política”, y que el cambio normativo apunta a que la Argentina “vuelva a tener un peso fuerte” y a que los ciudadanos recuperen la capacidad de ahorrar, progresar y planificar a largo plazo.
Pauli subrayó que el mal uso del BCRA en las últimas décadas lo transformó en una “extensión del Ministerio de Economía o del Poder Ejecutivo de turno”. Según explicó, el proyecto elimina los adelantos transitorios al Tesoro, prohíbe los préstamos al gobierno nacional, a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, y restringe la compra de títulos públicos en el mercado primario.
Desde la Unión Cívica Radical, el diputado Guillermo Agüero también respaldó la iniciativa, al considerar que busca dotar al Banco Central de independencia y otorgarle un mandato único: preservar el valor de la moneda. Cuestionó que, cuando se le imponen múltiples objetivos —como cuidar el empleo, financiar al Tesoro y dirigir el crédito—, el organismo termina sin poder cumplir ninguna de sus funciones en forma efectiva.
Críticas opositoras: rigidez, tasas altas y financiamiento productivo
Entre las voces críticas se destacó la del vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Itai Hagman, quien acusó al Gobierno de intentar “blindar una política cuyos resultados no fueron los esperados”. Advirtió que la reforma podría consolidar un esquema de tasas de interés que calificó como “usurarias”, beneficiando —según dijo— a sectores especulativos financieros en desmedro de la economía real.
Hagman remarcó que el Congreso debería estar discutiendo medidas para evitar el cierre de empresas y para aliviar la situación de los hogares endeudados. Señaló que alrededor de 6 millones de personas enfrentan problemas de mora y que muchas otras, aunque aún cumplen con sus obligaciones, se encuentran “con la soga al cuello”.
Por su parte, el diputado Miguel Ángel Pichetto cuestionó la idea de un Banco Central excesivamente rígido. Afirmó que, antes que la economía, “está la política”, y planteó que la autoridad monetaria debe estar subordinada al interés general y al rumbo definido por el Poder Ejecutivo, con foco en el crecimiento y el desarrollo. También criticó la supuesta autonomía del organismo y apuntó contra el presidente del BCRA, Santiago Bausili, por su vínculo previo con el ministro de Economía, Luis Caputo.
Puntos centrales de la reforma a la Carta Orgánica
- Prohibición de adelantos transitorios al Tesoro nacional y de préstamos a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires.
- Fin del uso de letras intransferibles del Tesoro como mecanismo de financiamiento y límite a la transferencia de utilidades del BCRA a ganancias efectivamente realizadas.
- El Banco Central pasa a tener un único mandato: preservar el valor de la moneda, dejando de lado objetivos múltiples como el crédito productivo o el empleo.
- Para la designación de directores del BCRA se requerirá mayoría simple en Diputados y en el Senado, mientras que su rechazo demandará los dos tercios de ambas cámaras.
“Volvamos a tener un peso fuerte para que nuestro país avance y los argentinos recuperen la capacidad de ahorrar”, sostuvo el diputado oficialista Santiago Pauli durante su intervención en el recinto.
Con el debate todavía abierto y un fuerte cruce entre oficialismo y oposición, el desenlace de la votación en Diputados será clave para el rumbo de la política monetaria argentina. De aprobarse, la reforma significará un giro profundo en la relación entre el Tesoro y el Banco Central, y marcará un nuevo capítulo en la estrategia del Gobierno para combatir la inflación y ordenar las cuentas públicas.

