El titular de la Dirección General de Aduanas pidió una licencia de dos semanas, aunque distintas fuentes aseguran que presentó su renuncia y no regresaría al organismo. La salida ocurre en medio de la interna dentro del Gobierno y podría afectar al sector cercano a Santiago Caputo.

La conducción de la Dirección General de Aduanas atraviesa horas de incertidumbre por la situación de José Andrés Velis. El funcionario, que estaba al frente del organismo desde octubre de 2024, solicitó una licencia de dos semanas otorgada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Sin embargo, durante las últimas horas comenzaron a circular versiones que indican que habría presentado su renuncia y que su salida sería definitiva.
Desde el Gobierno, hasta el momento, evitaron confirmar formalmente la renuncia y sostienen que Velis se encuentra de licencia. Al mismo tiempo, distintas fuentes vinculadas al organismo aseguran que el funcionario ya comunicó su decisión de dejar el cargo. La falta de una confirmación oficial mantiene abierta la incógnita sobre su futuro inmediato.
Una salida con impacto político
Velis, de 67 años, es un funcionario de extensa trayectoria dentro de la Aduana. Trabajó durante más de cuatro décadas en el organismo y pasó por áreas operativas estratégicas, entre ellas el Aeropuerto de Ezeiza y el Puerto de Buenos Aires. Ya jubilado, fue convocado nuevamente por el Gobierno de Javier Milei para asumir la conducción de la Aduana durante la reorganización que siguió a la creación de ARCA.
Su eventual salida también tiene una lectura política. Velis es identificado con el espacio del asesor presidencial Santiago Caputo, por lo que su alejamiento se produce en un momento de fuertes movimientos y disputas internas dentro de la administración libertaria.
Mientras se define su situación, también comenzaron a circular nombres para ocupar la conducción de la Aduana. Entre ellos aparece Andrés Kunisz, actual subdirector de Control Aduanero, aunque por ahora no existe una designación oficial.
La eventual renuncia de Velis sumaría así un nuevo movimiento en un área clave del Estado, responsable del control del comercio exterior y de tareas centrales en la prevención del contrabando y el tráfico ilegal.

