Favarón relató su rol el día de la operación fatal

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Majo Favarón, esposa del cirujano Aníbal Lotocki, declaró durante varias horas ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17 de la Ciudad de Buenos Aires en el marco del juicio por la muerte de Cristian Zárate, paciente que falleció tras una intervención realizada en la clínica CEMECO en abril de 2021.
La testigo, quien se desempeñaba como secretaria y asistente administrativa de Lotocki, detalló que mantuvo contacto directo con Zárate en los días previos a la cirugía. Según relató, fue ella quien le comunicó al paciente que la operación prevista para principios de abril de 2021 debía postergarse porque el médico había sido contacto estrecho de una persona con Covid-19. Esa reprogramación habría generado malestar en Zárate, quien, de acuerdo al testimonio de Favarón, se mostró muy molesto y se negó a cancelar la intervención y recuperar la seña abonada.
La fiscal María Luz Castany, representante del Ministerio Público Fiscal, llevó adelante el primer tramo del interrogatorio. Le consultó a Favarón desde cuándo Lotocki operaba en CEMECO y qué tipo de cirugías se practicaban allí. La esposa del imputado afirmó que desconocía en detalle las prácticas médicas que se realizaban en la clínica, aunque sí precisó que su marido operaba en ese establecimiento desde aproximadamente 2019.
Audios, comunicaciones internas y el estado del paciente
Durante la audiencia se proyectaron audios y mensajes intercambiados antes y después de la operación, material que forma parte del expediente. Favarón aclaró que los días jueves 15 y viernes 16 de abril de 2021 no estuvo físicamente en la clínica, pero sostuvo que se mantuvo en permanente comunicación telefónica y por mensajería con Lotocki, con la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek y con la secretaria Katherine Mailen Francavilla.
En uno de los audios incorporados a la causa, Favarón describe que, en el posoperatorio, Zárate se encontraba alterado y que ella comenzó a recabar información con el equipo médico. Según su testimonio, Lotocki y Krzeczek le iban informando sobre la evolución del paciente y, a partir de esos datos, le pidió precisiones a Francavilla sobre antecedentes personales del hombre, entre ellos un posible consumo de drogas que no hubiera sido advertido previamente.
En otro de los mensajes reproducidos en la sala, la esposa del cirujano señala que el cuadro clínico de Zárate se presentaba dentro de parámetros aceptables, aunque con una llamativa lentitud en la asimilación de la medicación. En ese contexto, advertía que, de acuerdo con lo que le había transmitido Lotocki, el paciente no reunía las condiciones para ser trasladado a otro centro de salud.
El descargo de la esposa de Lotocki y el clima en la sala
Tras la exposición de los elementos de prueba por parte de la fiscalía, llegó el turno de la defensa de Lotocki, que se limitó a repreguntar sobre aspectos ya abordados por el Ministerio Público Fiscal y sobre tareas administrativas que cumplía Favarón en el consultorio y en la clínica.
- Favarón aseguró que su función se restringía a la coordinación de turnos y derivación de estudios prequirúrgicos.
- Explicó que no evaluaba los resultados médicos, sino que simplemente los remitía al profesional correspondiente.
“Desde 2009 trabajo con Aníbal, pero él ya tiene más de 30 años de carrera. Nunca había pasado algo así, me conmueve porque trabajo al lado de él y nunca jamás tuvimos que trasladar a un paciente por urgencia”, expresó entre lágrimas Majo Favarón, provocando también el llanto del cirujano imputado.
La declaración de la esposa de Lotocki se suma a una extensa serie de testimonios y pericias que el Tribunal Oral N° 17 deberá valorar para establecer las eventuales responsabilidades penales por la muerte de Cristian Zárate. El juicio continúa con nuevas audiencias en las que se prevé la participación de más testigos, profesionales de la salud y peritos, mientras la causa sigue de cerca la atención pública por el historial de denuncias que rodean la actividad del cirujano.

