Tini Stoessel, en el centro de una auditoría por su fortuna

La situación patrimonial de Tini Stoessel volvió a quedar bajo la lupa a partir de un episodio que la propia artista vivió durante un viaje a Europa. Allí, según trascendió, intentó comprar una cartera de lujo valuada en 2.500 euros en una reconocida casa de moda, pero la operación fue rechazada por falta de fondos, lo que encendió todas las alarmas sobre el manejo de sus ingresos millonarios.
De acuerdo a información a la que accedió Noticias Argentinas, la vendedora del local le informó a la cantante que en realidad solo tenía disponibles 2.000 euros para gastar con esa tarjeta. Sorprendida por la situación, Tini habría respondido: “No puede ser, es imposible esto”, según reconstruyó el portal Infobae. Ese momento fue el punto de inflexión que la llevó a revisar de cerca su economía.
Tras comunicarse con el banco, desde la entidad le habrían confirmado que ese límite de 2.000 euros había sido fijado “por decisión de su padre”, Alejandro Stoessel, quien además se desempeñó durante años como su mánager. El dato fue determinante para que la artista impulsara una auditoría integral sobre su patrimonio y el destino de los fondos generados por su carrera.
En el marco de esa revisión, siempre según trascendidos, se habría detectado que los ingresos obtenidos a lo largo de los años fueron canalizados a través de distintas compañías y sociedades vinculadas a su padre y a su hermano, Francisco Stoessel. Llamativamente, Tini no figura como accionista en ninguna de esas firmas ni aparece autorizada para realizar movimientos bancarios en esas cuentas.
Sociedades, cuentas y el interrogante sobre los millones generados
La investigación periodística indica que la cantante factura de manera esporádica a algunas de estas compañías, y siempre a pedido de su padre, lo que deja interrogantes sobre el control real que tenía sobre sus finanzas. Un trabajo de PrimiciasYa aseguró además que, pese a su reconocimiento internacional, Tini tendría apenas una cuenta bancaria a su nombre en un banco argentino, a la que habría accedido recién en junio de 2026, con la intervención de abogados.
En paralelo, desde el entorno de la artista trascendió que la gira FUTTTURA, uno de sus proyectos más exitosos del último tiempo, habría generado ingresos estimados en 43 millones de dólares durante el último año. Sin embargo, de ese monto, Tini solo habría percibido de manera directa unos 300 mil dólares, cifra que alimentó aún más las sospechas sobre el reparto de las ganancias.
- Ingresos canalizados por sociedades ligadas a su padre y a su hermano.
- Ausencia de Tini como accionista o apoderada con firma en esas compañías.
- Una única cuenta bancaria a su nombre, con acceso reciente.
- Diferencia notable entre lo recaudado en la gira y lo efectivamente percibido.
La auditoría busca establecer con precisión cuál es el verdadero patrimonio de Tini Stoessel y cómo se administraron los millones generados por su carrera artística.
Mientras avanza el análisis de números y contratos, el caso vuelve a abrir el debate sobre el control que las figuras del espectáculo ejercen sobre sus finanzas, en especial cuando la gestión queda en manos de familiares. Por ahora, el entorno de Tini mantiene reserva sobre los pasos legales a seguir, pero el episodio de la tarjeta rechazada en Europa se convirtió en el símbolo de un reclamo más profundo: saber, con claridad, dónde está realmente su fortuna.

