El Vaticano y el Gobierno ultiman detalles del viaje papal

NewsITe
Con la fecha ya confirmada entre el 8 y el 11 de noviembre, la Argentina se prepara para recibir al papa León XIV en una visita que tendrá como principales destinos la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba. Mientras se definen la agenda definitiva y los operativos de seguridad, la Iglesia, el Vaticano y el Gobierno nacional ajustan los últimos detalles para garantizar una estadía ordenada y segura del Santo Padre.
Este jueves, en Roma, el pontífice recibirá al arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Marcelo Colombo, y al obispo auxiliar de San Isidro y secretario general del Episcopado, Raúl Pizarro. Ambos viajan en representación de la Conferencia Episcopal para abordar cuestiones institucionales y poner al día al Papa sobre el avance de la organización del viaje.
En paralelo, una delegación de la Santa Sede llegará al país el domingo 30 y permanecerá hasta el jueves con una misión clave: relevar sobre el terreno los escenarios propuestos para las actividades masivas. El objetivo es que, hacia mediados de septiembre, quede definido el itinerario completo y se cierre la inspección técnica de cada uno de los lugares que podrían recibir al pontífice.
Delegación vaticana en el país y evaluación de escenarios
La comitiva será encabezada por el coordinador de los Viajes Apostólicos, monseñor José Nahúm Jairo Salas Castañeda, figura central en la preparación de cada desplazamiento del Papa. Junto a él trabajarán otros enviados del Vaticano que se ocuparán de analizar condiciones logísticas, de seguridad y capacidad de convocatoria en cada alternativa.
Está previsto además el arribo del jefe de seguridad del Vaticano y de un equipo de especialistas, quienes se concentrarán en los requisitos que deberán cumplir los escenarios y los recorridos previstos. Se evaluarán accesos, circulación de fieles, puntos de ingreso y egreso, infraestructura sanitaria y técnica, y la posibilidad de mantener un contacto seguro pero cercano entre León XIV y la multitud que se espera en cada celebración.
Entre los lugares en estudio se encuentran el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo; la Basílica de Luján, uno de los grandes centros de devoción mariana del país; y el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), en Córdoba. Cada uno será inspeccionado en detalle antes de que, desde Roma, se otorgue el visto bueno definitivo.
Coordinación entre Iglesia, Gobierno y autoridades locales
Las diócesis de Córdoba y Luján ya mantienen contactos permanentes con funcionarios nacionales y provinciales para ajustar la logística local. Mientras la Iglesia se concentra en los contenidos pastorales y litúrgicos de la visita, el Gobierno argentino asumirá la responsabilidad de la infraestructura, la seguridad y el operativo general en cada evento.
- La coordinación general de los actos públicos estará a cargo de Mara Gorini, colaboradora de máxima confianza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y nexo con la Iglesia y las autoridades organizadoras.
- Participan del dispositivo nacional el canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, entre otros funcionarios de áreas clave.
En la mesa de trabajo también intervienen la Nunciatura Apostólica —a través de monseñor Michael Wallace Banach—, representantes de la Conferencia Episcopal como el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, el sacerdote Matías Taricco y Máximo Jurcinovic, responsable de Comunicación y Prensa del Episcopado, además de funcionarios del Gobierno porteño encabezados por el jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny.
La seguridad del Santo Padre es prioritaria, pero los organizadores subrayan que la visita debe permitir un contacto directo con los fieles que se movilizarán desde todo el país.
En la antesala del encuentro de este jueves en Roma, León XIV ya recibió recientemente al arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, dado que Luján será uno de los epicentros espirituales del viaje. Con cada reunión y misión técnica, se avanza hacia la definición de una agenda que combinará celebraciones multitudinarias, gestos pastorales y mensajes al país en un contexto de fuerte expectativa social y religiosa.

