Alarma en Haití por una nueva masacre atribuida a pandillas

Al menos 40 personas fueron asesinadas en la comuna de Kenscoff, cercana a Puerto Príncipe, en un nuevo episodio de violencia extrema que golpea a Haití. De acuerdo con medios locales, el ataque fue perpetrado por bandas armadas que integran la coalición conocida como Viv Ansanm, una de las estructuras criminales que en los últimos años consolidó su poder en el país caribeño.
Las pandillas irrumpieron en la madrugada, incendiaron decenas de viviendas y sembraron el pánico entre los habitantes de esta localidad montañosa, ubicada en las afueras de la capital. Testimonios recogidos por la prensa haitiana dan cuenta de familias que debieron huir a pie por las laderas para escapar de los disparos y del fuego que consumía sus casas.
En un comunicado oficial, el Gobierno haitiano condenó el ataque y expresó su solidaridad con las víctimas y con las familias afectadas. “El Gobierno está de pie. No se retira, no transige, no retrocede. Kenscoff no será abandonada. Haití no será entregada a los bandidos. La República vencerá”, señaló la administración interina, en un mensaje que busca transmitir firmeza en medio de una crisis de seguridad sin precedentes.
Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, en julio de 2021, Haití atraviesa un profundo vacío de poder que facilitó la expansión de grupos armados, muchos de los cuales controlan barrios enteros de Puerto Príncipe y rutas estratégicas del país. Organismos internacionales han advertido reiteradamente sobre la crisis humanitaria derivada de esta situación, con miles de desplazados internos y dificultades para el acceso a alimentos, salud y educación.
Un escenario político cada vez más incierto
El nuevo atentado en Kenscoff se suma a una larga serie de hechos violentos que ponen en cuestión la capacidad del Estado para garantizar la seguridad. Analistas locales señalan que la debilidad institucional, la pobreza estructural y la falta de fuerzas de seguridad equipadas y entrenadas son factores que explican el avance de las pandillas.
En este contexto, crecen las dudas respecto de la viabilidad de las elecciones presidenciales y legislativas fijadas para el 13 de diciembre de 2026. Los comicios son vistos como un paso clave para reconstruir la legitimidad política del país, pero la escalada de violencia podría obligar a revisar el cronograma electoral si no se logra recuperar el control territorial y garantizar condiciones mínimas de seguridad para la población.
- Al menos 40 muertos y decenas de viviendas incendiadas en Kenscoff.
- Las bandas de la coalición Viv Ansanm son señaladas como responsables del ataque.
- El Gobierno promete no ceder territorio y reafirma que “la República vencerá”.
- La crisis de seguridad podría postergar las elecciones de 2026.
“Haití no será entregada a los bandidos. La República vencerá”, afirmó el Gobierno haitiano tras el ataque en Kenscoff.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con atención la evolución de la crisis haitiana y discute posibles apoyos en materia de seguridad y asistencia humanitaria. La población, en tanto, continúa atrapada entre la violencia cotidiana de las pandillas y la fragilidad de las instituciones, en un país que busca desesperadamente una salida política y social a años de inestabilidad.

