Milei defendió su rumbo económico y habló de la pobreza

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El presidente Javier Milei se refirió a la situación económica y social que atraviesa la Argentina y aseguró que, si bien el país aún enfrenta fuertes dificultades, a su entender la posición actual es “mucho mejor” que la heredada al inicio de su gestión. Los dichos se conocieron en el marco de una entrevista radial brindada este jueves, en la que el mandatario volvió a justificar el rumbo del programa de ajuste y desregulación que impulsa desde su llegada a la Casa Rosada.
“No estoy diciendo que estemos bien, pero estamos mucho mejor que donde empezamos”, sostuvo Milei, al trazar una comparación entre el presente y el escenario que, según su visión, encontró al asumir. En ese contexto, reiteró que su Gobierno logró alejar el fantasma de una hiperinflación y contener una crisis que, remarcó, podría haber derivado en un salto aún mayor de la pobreza y la caída del salario real.
“No vivimos en Suiza, estábamos al borde de una hiperinflación e íbamos camino a convertirnos en Venezuela. Hay que ver dónde estamos haciendo una comparación”, afirmó el Presidente, al responder consultas sobre el impacto cotidiano del ajuste en los ingresos de la población y el clima social. Con esa frase, buscó enfatizar que, para evaluar el momento actual, debe tenerse en cuenta el punto de partida que describe como “crítico”.
En otro tramo de la charla, Milei se refirió específicamente a los índices de pobreza y reconoció que el 30% de la población en esa condición sigue siendo un dato “espantoso”. Sin embargo, destacó que, de acuerdo con sus números, la gestión libertaria habría logrado reducir el porcentaje desde niveles superiores al 50% que, según dijo, se registraban a fines de 2023. El Gobierno sostiene que la desaceleración de la inflación mensual permitirá, con el tiempo, una recuperación del poder adquisitivo.
Contexto económico y desafíos por delante
Las declaraciones del Presidente se producen en un escenario marcado por la persistencia de la recesión, la caída del consumo y las dificultades de amplios sectores para recomponer ingresos frente a la suba de tarifas y precios regulados. Economistas de distintas corrientes coinciden en que la baja de la inflación es una condición necesaria, pero no suficiente, para mejorar las condiciones de vida de los sectores más golpeados por la crisis.
En paralelo, el oficialismo intenta avanzar en el Congreso con reformas estructurales vinculadas al mercado laboral, el sistema previsional y el rol del Estado en la economía. Milei insiste en que su programa requiere tiempo para mostrar resultados y suele comparar la actual etapa con un “sinceramiento” de desequilibrios que, sostiene, fueron acumulados durante años. Mientras tanto, organizaciones sociales y sindicales advierten por el incremento de la demanda en comedores comunitarios y la pérdida de puestos de trabajo en distintas ramas de actividad.
- El Gobierno afirma que se evitó un escenario de hiperinflación a comienzos de la gestión.
- La Casa Rosada defiende el ajuste fiscal como condición para la estabilidad macroeconómica.
- Persisten altos niveles de pobreza y caída del consumo en todo el país.
“Me parece un espanto que tengamos 30% de pobres, pero arrancamos con 57%”, dijo Milei al comparar la situación social actual con la que, según él, existía al iniciar su mandato.
La discusión sobre el rumbo económico y sus efectos concretos sobre el tejido social seguirá en el centro de la agenda política en las próximas semanas. Con promesas de un rebote de la actividad hacia adelante y reclamos de alivio inmediato por parte de la oposición y de organizaciones sociales, el Gobierno enfrenta el desafío de sostener su programa mientras intenta mostrar señales más claras de mejora en la vida cotidiana de los argentinos.

