Una jueza de Nueva York revocó la polémica restricción migratoria

NewsITe
Una jueza federal de Estados Unidos anuló la suspensión de los trámites de visa para la residencia permanente que el gobierno de Donald Trump había impuesto en enero a ciudadanos de 75 países, en un nuevo revés para la dura agenda migratoria del exmandatario republicano.
El fallo, dictado por la magistrada Jeannette Vargas, de un tribunal federal de Nueva York, consideró que la medida era “contraria a la ley” y que excedía la “autoridad legal” del secretario de Estado, Marco Rubio, según informaron medios internacionales y confirmó la agencia Noticias Argentinas.
La disposición del Departamento de Estado, vigente desde el 21 de enero, había ordenado suspender la tramitación de visas de inmigrante —las que permiten la residencia permanente—, pero no afectaba a las visas de no inmigrante, destinadas a estadías temporales por turismo, estudio o trabajo.
Alcance global de la medida anulada
La política alcanzaba a solicitantes de 75 países, entre ellos Afganistán, Brasil, Egipto, Irak, Irán, Nigeria, Rusia, Somalía, Tailandia y Yemen. En la práctica, significó que miles de personas con procesos avanzados quedaron varadas, aun habiendo cumplido con todos los requisitos documentales y de seguridad exigidos.
Vargas sostuvo que se instruyó de forma indebida a los funcionarios consulares a negar visas basándose exclusivamente en el país de origen de los solicitantes, incluso cuando se había verificado que reunían las demás condiciones legales. El fallo de la jueza revoca cualquier denegatoria sustentada únicamente en esa política.
Argumentos del gobierno y respuesta judicial
El Departamento de Estado había defendido la restricción alegando que los inmigrantes de esos países representaban “un alto riesgo de depender de la asistencia social o de convertirse en una carga para las finanzas públicas” de Estados Unidos. Esa justificación fue presentada como parte de la estrategia oficial para reducir el gasto social asociado a la llegada de nuevos residentes permanentes.
La jueza, sin embargo, marcó que una evaluación migratoria debe centrarse en la situación individual de cada solicitante —ingresos, oferta laboral, red de contención— y no en presunciones generales basadas en la nacionalidad. De lo contrario, advirtió, se incurre en una discriminación incompatible con la normativa federal vigente.
Nuevo revés para la agenda migratoria de Trump
Desde su regreso al poder, Trump hizo de la lucha contra la inmigración irregular una de las banderas centrales de su gestión, con deportaciones masivas de indocumentados y un endurecimiento sostenido de los criterios para acceder a la residencia legal.
Sin embargo, varias de sus medidas más emblemáticas en materia migratoria ya habían sido frenadas o recortadas por los tribunales, tanto por violar leyes federales como por considerar que la Casa Blanca y el Departamento de Estado se excedieron en sus facultades.
El fallo no sólo habilita a revisar miles de casos de visas rechazadas, sino que envía un mensaje a Washington sobre los límites legales de las políticas migratorias basadas en criterios amplios y discriminatorios.
El gobierno aún tiene la posibilidad de apelar el pronunciamiento de Vargas, lo que abriría una nueva batalla judicial en un terreno especialmente sensible para la política interna estadounidense y seguido con atención por millones de migrantes en todo el mundo.

