Israelíes en el exterior vuelven al país para votar

Expatriados israelíes organizan su regreso para influir en las urnas

Israelíes residentes en el exterior se organizan para viajar a votar en su país

NewsITe

Ciudadanos israelíes residentes en distintos países del mundo comenzaron a organizar su regreso a Israel para participar de las próximas elecciones nacionales. La legislación israelí, a diferencia de la de otras democracias, no contempla el voto general en consulados o embajadas para quienes viven en el exterior, por lo que miles de expatriados evalúan costearse el viaje con el objetivo de expresar su descontento en las urnas.

La tendencia fue reflejada por el portal francés RFI a partir del caso de Ganit Hirschberg, una israelí que vive en Francia y que suele viajar especialmente para cada comicio en su país de origen. Según relató, en los últimos meses comenzó a percibir una movilización inusual entre compatriotas que llevan años radicados fuera de Israel y que ahora planean retornar, aunque sea por unos días, para votar.

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Esa sensación de efervescencia política también fue confirmada por Itai Novik, israelí que reside en Berlín desde hace alrededor de quince años. Novik describió un clima de intensa discusión política en redes sociales, grupos de mensajería y charlas cotidianas, impulsado en gran medida por el balance que muchos hacen del rumbo del país desde los ataques del 7 de octubre de 2023 y la posterior escalada del conflicto en Medio Oriente.

Descontento con el gobierno de Netanyahu

Entre los motivos que empujan a esta diáspora a subirse a un avión aparece, con fuerza, el rechazo al gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu. “Hay mucho que decir, pero lo principal es el desastre que provocaron hace tres años con los ataques del 7 de octubre. Que el gobierno siga en el poder tres años después es realmente una vergüenza para el país”, expresó Novik, en una dura crítica a la actual conducción política.

En ese contexto emergieron iniciativas como la campaña en línea Fly and Vote (“Vuela y vota”), que busca informar y coordinar a quienes quieren regresar para sufragar. A través de redes sociales se comparten recomendaciones logísticas, opciones de financiamiento colectivo para cubrir pasajes y testimonios de quienes ya reservaron su vuelo, con la consigna de “recuperar” el país mediante el voto.

La campaña Fly and Vote y el rol de los partidos

“Alguien me robó mi país y es como si hoy ya no lo tuviera”, resumió Roni, un jubilado de 71 años, al explicar por qué está dispuesto a afrontar el costo económico de viajar. Su testimonio refleja el sentimiento de pérdida y la percepción de que el rumbo político actual no representa a una parte significativa de la ciudadanía, incluida la que emigró en los últimos años por motivos económicos, de seguridad o por diferencias ideológicas.

El empresario Gideon Soesman aportó una dimensión numérica al fenómeno: estimó que cerca de un millón de israelíes viven fuera de su país, de los cuales unos 250.000 habrían emigrado en los últimos tres años. En un Estado con alrededor de 10 millones de habitantes, se trata de un contingente potencialmente decisivo si una fracción de ellos decide regresar a votar.

Un electorado en el exterior cada vez más movilizado

  • Se calcula que un millón de israelíes residen fuera del país.
  • Unos 250.000 se habrían marchado en el último trienio, según Soesman.
  • La campaña internacional Fly and Vote coordina acciones y difunde información práctica.
  • Muchos apuntan directamente contra el gobierno de Netanyahu y su manejo de la crisis del 7 de octubre.
  • Partidos de oposición buscan capitalizar este nuevo protagonismo de la diáspora.

Instalado en Toronto, Canadá, Soesman dirige la campaña internacional del partido de izquierda HaDemocratim (“Los Demócratas”). Desde allí afirma no haber visto antes un entusiasmo semejante en la comunidad israelí expatriada para participar de una elección. Su objetivo es canalizar esa energía en votos concretos que puedan incidir en la correlación de fuerzas dentro del Parlamento israelí.

“Nunca vi un entusiasmo semejante entre los israelíes expatriados para acudir a votar”, sostuvo Gideon Soesman, dirigente de la campaña internacional del partido HaDemocratim.

La decisión de miles de ciudadanos de costear un viaje internacional para ejercer un derecho básico como el voto vuelve a poner en debate el modelo israelí de participación electoral y el rol de sus comunidades en el exterior. A la espera de la fecha definitiva de los comicios, la diáspora ya comenzó a organizarse con un objetivo claro: hacerse oír en las urnas y tratar de influir en el futuro político de Israel.

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