Murad asume Economía en Santiago del Estero con la promesa de austeridad

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El gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, designó como nuevo ministro de Economía a Jorge Gustavo Murad, un funcionario clave de su gestión que llega al Palacio de Hacienda con un antecedente que ya genera debate político: la firma de una contratación por casi $36,8 millones para refaccionar, acondicionar y climatizar las oficinas de la secretaría que él mismo conducía.
Murad asumió formalmente el 21 de agosto, un día después de la renuncia de su antecesor, Atilio Chara, quien dejó el cargo por razones de salud. Hasta entonces, el flamante ministro se desempeñaba como secretario de Estado de Gestión Económica, con amplias facultades para intervenir en contrataciones de distintas áreas de la administración provincial.
La obra que hoy vuelve sobre la escena política surge de la Licitación Pública 08/26, aprobada mediante el Decreto 868/2026. El expediente destinó $30.086.974,89 a trabajos de infraestructura —como cielorraso, pintura e instalaciones sanitarias y eléctricas— y otros $6.700.000 al mantenimiento, desinstalación e instalación de equipos de aire acondicionado en la sede de la calle La Plata 514, donde funcionaba la Secretaría de Gestión Económica.
El monto total adjudicado ascendió a $36.786.974,89, apenas por encima del presupuesto oficial de $36.700.474. La diferencia, de $86.500, fue cubierta mediante un reajuste de la afectación preventiva. Los fondos se imputaron al presupuesto de la propia Secretaría de Gestión Económica y el decreto lleva las firmas de Suárez, del jefe de Gabinete, Víctor Araujo, y del propio Murad.
Un gasto sin objeciones legales, pero con costo político
Según consta en el procedimiento administrativo, la contratación se realizó por licitación pública y el Tribunal de Cuentas no formuló observaciones, mientras que la Fiscalía de Estado tampoco presentó reparos de legalidad. No hay, hasta el momento, resolución alguna que declare sobreprecios, incompatibilidades o delitos vinculados a la obra.
Sin embargo, el episodio gana relevancia política por el contraste con el mensaje que Murad eligió para su desembarco en el Ministerio de Economía. Al jurar en el cargo, el funcionario enfatizó que la prioridad de la gestión es ordenar las cuentas públicas, conocer en detalle el estado de las finanzas provinciales y sostener el equilibrio fiscal en un contexto de caída de las transferencias nacionales.
- La licitación fue impulsada por el organismo que encabezaba Murad.
- La obra se financió con el presupuesto de la Secretaría de Gestión Económica.
- El decreto aprobatorio fue firmado por Suárez, Araujo y el propio Murad.
- No se registran observaciones del Tribunal de Cuentas ni de la Fiscalía de Estado.
En paralelo, la Secretaría de Gestión Económica fue ganando centralidad a lo largo de 2026. El área recibió la responsabilidad de coordinar una estructura transversal de Contrataciones Públicas, con capacidad para asistir a otros ministerios y a la Jefatura de Gabinete en el análisis de costos, razonabilidad de precios y conveniencia económica en compras, servicios y obras de impacto presupuestario.
La combinación de poder en contrataciones y el gasto de $36,8 millones en sus propias oficinas convierte esa decisión en un antecedente directo para la gestión de Murad al frente de Economía.
Desde la gobernación destacan que el contrato incluyó intervenciones de infraestructura y climatización, y no solo decoración o mobiliario, y subrayan que el expediente identifica con precisión el destino de los fondos, las empresas adjudicatarias, los rubros y los ajustes presupuestarios aplicados. Con todo, el debate se centra ahora en si ese nivel de erogación es compatible con el discurso de racionalización del gasto que el nuevo ministro promete sostener en su gestión.
Mientras Chara se retira de la función pública por motivos de salud, Murad asume con el compromiso de preservar los servicios esenciales y reforzar la recaudación propia de la provincia. La licitación de su antigua sede permanece aprobada por $36.786.974,89, sin observaciones legales, pero instalada como referencia obligada cada vez que el oficialismo hable de austeridad y equilibrio fiscal.

