Washington reduce ejercicios militares con Corea del Sur en pleno tironeo con Pionyang

NewsITe
Los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur, conocidos como Ulchi Freedom Shield (UFS), concluyeron de manera anticipada este viernes, seis días antes de lo previsto, por orden del presidente estadounidense Donald Trump. La decisión se interpreta como un nuevo intento de la Casa Blanca por descomprimir la tensión con Corea del Norte y abrir una puerta de diálogo con el régimen de Kim Jong-un.
Las maniobras UFS simulan un escenario de guerra total en la península coreana y tradicionalmente se desarrollan en dos fases: una defensiva y otra de contraataque. Sin embargo, en esta edición solo se completó la etapa vinculada a la defensa, según informó la agencia surcoreana Yonhap y reprodujeron medios internacionales, entre ellos DW.
La reducción de los ejercicios llegó en un contexto especialmente sensible. Horas antes, Corea del Norte había realizado alrededor de una decena de lanzamientos de misiles balísticos hacia el mar de Japón, disparados desde los alrededores de Pionyang. El Ejército surcoreano confirmó las pruebas, que se suman a una extensa lista de demostraciones de fuerza del régimen norcoreano en los últimos años.
Reacción de Pionyang y estrategia de la Casa Blanca
Pese al gesto de Washington de recortar el alcance de las maniobras con Seúl, la respuesta política de Corea del Norte fue desafiante. Kim Yo-jong, influyente hermana del líder Kim Jong-un y una de las voces más escuchadas del régimen, minimizó la decisión del gobierno estadounidense y puso en duda la independencia militar de Corea del Sur.
“Este es el destino inevitable de un ejército cuyo mando ha quedado en manos de Estados Unidos”, señaló la funcionaria norcoreana en un artículo difundido por la agencia estatal KCNA.
Trump había instruido al Pentágono a reducir los ejercicios conjuntos argumentando, entre otros motivos, la negativa de Corea del Sur a sumarse a la estrategia estadounidense para presionar a Irán en materia nuclear. La Casa Blanca viene utilizando desde hace años el calendario de maniobras militares como herramienta de negociación, tanto en la península coreana como en otros frentes diplomáticos.
Un nuevo capítulo en la tensión de la península coreana
Los ejercicios entre Washington y Seúl suelen generar la reacción inmediata de Corea del Norte, que los considera un ensayo de invasión. Especialistas en seguridad de la región advierten que la cancelación parcial de UFS podría ser interpretada por Pionyang como una señal de debilidad, aunque también abre un margen para reactivar canales diplomáticos estancados.
- Los UFS están orientados a coordinar la respuesta ante un ataque norcoreano.
- La reducción de maniobras ya fue utilizada por la administración Trump como moneda de cambio en anteriores rondas de diálogo con Kim Jong-un.
- Los lanzamientos de misiles de Corea del Norte violan resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
En este escenario, Corea del Sur se encuentra nuevamente en el centro de un delicado equilibrio: respaldar el dispositivo militar estadounidense en la zona sin exacerbar a su vecino del norte, con quien técnicamente continúa en guerra desde 1953, cuando la contienda en la península terminó solo con un armisticio y no con un tratado de paz definitivo.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de Washington, Seúl y Pionyang, conscientes de que cualquier paso en falso puede reavivar un conflicto que, por su dimensión nuclear, tendría impacto global.

