Rapetti advierte por la fuerte pérdida del salario real

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El economista Martín Rapetti, director de la consultora Equilibra, advirtió que cerca de 14 millones de personas con ingresos registrados perdieron entre un 16% y un 17% de su poder adquisitivo desde el inicio del gobierno de Javier Milei. El cálculo se basa en la evolución de los salarios y haberes registrados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que incluye tanto empleo público y privado como jubilaciones y pensiones.
De acuerdo con Rapetti, la merma del poder de compra no solo es significativa en términos numéricos, sino que además se produjo de manera muy brusca en los primeros meses de la nueva gestión. Esa licuación inicial de ingresos, impulsada por la aceleración inflacionaria y la corrección del tipo de cambio, fue seguida por un período de leve recuperación que, según su análisis, se habría frenado para luego volver a mostrar señales de deterioro.
En diálogo con Radio Rivadavia, el economista puntualizó que el universo analizado contempla a unos 6 millones de trabajadores privados registrados, 3 millones de empleados públicos y alrededor de 5 millones de jubilados y pensionados. Para ese conjunto, el poder de compra actual se ubica, en promedio, alrededor de un 16% o 17% por debajo del nivel que mostraba en 2023.
Empleo formal en retroceso y avance de la informalidad
Rapetti subrayó que, a pesar de la fuerte caída de ingresos, las cifras de desocupación abierta no muestran un salto abrupto. Sin embargo, detrás de ese dato se esconde un cambio en la calidad del empleo: el economista calculó que el trabajo privado formal se redujo en aproximadamente 240.000 puestos, lo que refleja el impacto del ajuste y la recesión en el sector productivo.
Ese retroceso se habría compensado, en buena medida, con el crecimiento de formas de inserción laboral más precarias. Rapetti señaló que se incrementó en unas 500.000 personas el número de trabajadores independientes, monotributistas o directamente sin aportes, categorías que abarcan desde cuentapropistas hasta quienes realizan changas o trabajos esporádicos para sostener sus ingresos.
Ingreso disponible y dudas sobre las estadísticas
Otro punto de preocupación para el economista es la evolución del llamado “ingreso disponible”, es decir, lo que efectivamente le queda a cada persona luego de afrontar gastos fijos como alquiler, servicios, transporte y alimentación. Según su mirada, ese margen viene cayendo con más intensidad que el salario registrado en sí, presionando sobre el consumo y la vida cotidiana de los hogares.
Rapetti también reclamó cautela a la hora de interpretar los datos oficiales sobre salarios e ingresos. Explicó que, en las encuestas del INDEC, parte de la información surge de lo que los propios encuestados declaran percibir, lo que puede derivar en una sobrestimación de los ingresos, especialmente en contextos de desaceleración inflacionaria o de fuerte volatilidad de precios.
“Lo que estamos viendo es un deterioro persistente del poder de compra de los ingresos formales y una creciente informalización del mercado de trabajo, fenómenos que condicionan la recuperación económica”, evaluó Rapetti.
En este contexto, los analistas advierten que la recomposición del salario real será clave para sostener cualquier escenario de repunte de la actividad, a la vez que remarcan la necesidad de políticas que apunten a mejorar la calidad del empleo y a reducir la brecha entre trabajadores formales e informales.

