“La mayoría sigue peleando mes a mes con su jubilación para poder cubrir las necesidades básicas, entre las que se encuentra la medicación para poder mantener su salud. En este sentido y por cuestiones económicas, algunos no la toman o la reducen. El eslabón que salva a los jubilados para que no descuiden su tratamiento es la farmacia”, sostuvo, consultado por EL NORTE, el coordinador del Colegio Farmacéutico local, Nicolás Troffe.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
La Justicia ordenó en mayo de 2025 restablecer el programa Vivir Mejor, que garantizaba el 100% de cobertura de determinados medicamentos para jubilados. La medida luego se extendió a todo el país, pero organizaciones y abogados denuncian que todavía no fue cumplida. A la falta de acceso a remedios se suma la crisis de los prestadores, que anuncian paros, suspensiones de internaciones y cirugía. Desde el Colegio Farmacéutico de San Nicolás advierten que persisten barreras tecnológicas que imposibilitan gestiones a los afiliados y la cobertura parcial en algunos casos.
“A veces hay una barrera tecnológica que complica la culminación de los trámites para que puedan recuperar algunos medicamentos al ciento por ciento de la cobertura. La mayoría sigue peleando mes a mes con su jubilación para poder cubrir las necesidades básicas, entre las que se encuentra la medicación para poder mantener su salud. En este sentido y por cuestiones económicas, algunos no la toman o la reducen. Desde nuestro lugar hacemos el esfuerzo para que los jubilados los tengan; el eslabón que los salva para que no descuiden su tratamiento es la farmacia”, analizó, consultado por EL NORTE, el coordinador del Colegio de Farmacéuticos local, Nicolás Troffe. Sobre el panorama general del sector, indicó: “También estamos atrapados en una vorágine administrativa y muy rígida en materia de cadena de medicamentos. No nos otorgan muchos plazos ni créditos y tenemos que responder con las droguerías y los laboratorios. Algunas obras sociales están pagando con cuatro meses de atraso, eso complica la situación. PAMI saldó la deuda del año pasado en pañales y la deuda de marzo y abril, y prometió que iba a cumplir con los plazos establecidos en los convenios. De mantenerse esas condiciones, se facilitaría en algo el trabajo de la farmacia”.
Amparo
Quince meses después de que la Justicia ordenara restituir la cobertura del 100% de determinados medicamentos para los afiliados del PAMI, organizaciones de jubilados y representantes legales denuncian que la medida todavía no fue cumplida en los términos establecidos por la Justicia. La situación derivó además en una causa penal contra funcionarios de la obra social, entre ellos su director nacional, Esteban Leguizamo.
El reclamo se originó en un amparo presentado, entre otras organizaciones, por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). En mayo de 2025, la Justicia había ordenado restablecer en Córdoba el programa Vivir Mejor, que permitía a los jubilados acceder de manera automática a medicamentos con cobertura total. En octubre de ese mismo año, la decisión se hizo extensiva a los afiliados de todo el país.
La modificación de los criterios de cobertura de medicamentos impactó sobre una parte importante de los afiliados de la obra social. Según datos oficiales citados en el reclamo, 2,2 millones de jubilados y pensionados quedaron afuera de la cobertura del 100%, mientras que aproximadamente 1,6 millones de ellos consumían regularmente los medicamentos afectados.
Preocupación
PAMI confirmó que en agosto se mantiene el esquema de reestructuración en la cobertura de medicamentos que arrancó en 2025. Desde entonces, la obra social de los jubilados de Argentina sacó más de 44 fármacos de la lista de cobertura del 100% y los dejó con una cobertura parcial, por lo que el resto del costo corre por cuenta del afiliado. Los remedios que quedaron afuera de esa lista pasaron a tener una cobertura de entre el 50% y el 80% si se trata de una patología crónica. En cambio, si el tratamiento responde a un cuadro eventual, la cobertura baja al 40%. Esto significa que los jubilados y pensionados que necesiten esos fármacos van a tener que afrontar una parte del costo de bolsillo, algo que antes de 2025 no ocurría.
La situación adquiere una dimensión todavía mayor si se considera el ingreso de los jubilados. La Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires estimó en su canasta básica que, en marzo, una persona mayor necesitaba alrededor de $500.000 mensuales solamente para medicamentos, una cifra que supera el ingreso de una jubilación mínima, incluso considerando el bono.
Paro de clínicas en la Patagonia
Clínicas y sanatorios anticiparon que este lunes 24 de agosto interrumpirán totalmente por 24 horas la atención a afiliados de PAMI, aunque desde hace aproximadamente dos meses comenzaron a aplicarse restricciones en distintos servicios de instituciones de la Patagonia. Más específicamente, el aviso llega desde cuatro provincias (Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa), que advirtieron que atraviesan una situación crítica por la falta de actualización de los aranceles. PAMI representa entre el 25 y el 55% de sus prestaciones. Esta situación no se dio “ni en 2001”, alertan.
Según explicaron, durante los últimos dos años y medio la inflación acumulada alcanzó el 341%, mientras que los valores reconocidos por PAMI aumentaron un 143%.
El problema, indicaron, no se limita al atraso acumulado. Durante 2026, el instituto solo comprometió un incremento que, en términos reales, representaría alrededor de un 6% y que se percibiría efectivamente en octubre.
Más allá del anuncio de la medida, que afectará a unos 300.000 jubilados de acuerdo con el comunicado, las instituciones afirmaron que desde hace aproximadamente dos meses comenzaron a aplicarse restricciones en distintos servicios, tales como la atención de guardias, la recepción de derivaciones y la programación de determinadas cirugías.

