Por estos días, es suceso mundial en la pantalla de Netflix la serie que narra la vida de Ana María Casanova, o simplemente Moria Casán (top ten global de la plataforma). Una de las tantas parejas que tuvo la diva fue Andrés Del Sol, basquetbolista que pasara sin pena ni gloria por Belgrano de nuestra ciudad entre 2004 y 2005. La relación amorosa duró un año e incluyó un “casamiento” que patrocinó la revista CARAS en agosto de 2008. A pesar de este hecho, el affaire no fue incluido en la biopic.

Más allá de que este amorío no fue incluido en la biopic entre los tantos que tuvo en su vida la artista, Andrés del Sol y la diva argentina mantuvieron una mediática relación amorosa durante el 2008, la cual incluyó una recordada boda simbólica en las playas de Buzios, Brasil. Se conocieron en una discoteca nocturna, cuando ella tenía 62 y él 36. Ambos relataron en programas de televisión, como el de Susana Giménez, que sintieron una conexión inmediata y magnética al cruzarse las miradas. En agosto de 2008, tras seis meses de convivencia, la pareja celebró una ceremonia íntima e informal en el Brava Hotel de Buzios, organizada en conjunto con la Revista CARAS. Durante su noviazgo, Del Sol acompañó muy de cerca a la actriz; estuvo presente el día del nacimiento de su nieta Helena (hija de Sofía Gala) en octubre de 2008 y también vivió un episodio de inseguridad junto a ella cuando sufrieron un asalto en la provincia de Buenos Aires.

El romance concluyó en buenos términos en abril de 2009, luego de poco más de un año juntos. La “One” declaró en su momento a los medios que la pareja necesitaba un “aire”, aunque destacó que el deportista era una excelente persona.
Años más tarde, la vedette bromeó en sus podcasts diciendo que el día del casamiento con Del Sol le dieron ganas de convertirse en una “novia fugitiva” debido al carácter simulado del evento. “Me casé con alguien que no me quería casar”, dijo Moria.
El basquetbolista
Del Sol, el Tati, antes de esta aparición en el mundo de la farándula, militó quince temporadas en el básquet profesional desde comienzos de los ’90 y hasta mediados de la década 2000, alternando entre la Liga Nacional y el viejo TNA.
Arrancó a jugar en El Nacional de Bahía Blanca, de su ciudad natal, para después tener una parte clave de su desarrollo en Estudiantes, donde incluso llegó a debutar en la “A”, comenzando con un extenso recorrido.
En esa institución jugó dos años en la elite (93/94 y 94/95), para luego irse a Deportivo Valle Inferior (95/96) y de allí pasar por el TNA donde también labró una gran carrera: Ben Hur (96/97), Estudiantes de Santa Rosa (97/98 y 98/99), Newell’s Old Boys de Rosario (99/00) y de vuelta al cuadro pampeano de Estudiantes (00/01). Retornó a la elite para jugar en Pico FC (01/02), volvió al ascenso para defender los colores de Conarpesa de Puerto Madryn (02/03), regresó Liga y de nuevo con Pico FC (03/04). En su última etapa, tras un paso breve y complicado por Obras Sanitarias (con desinteligencias con su presidente, Fabián Borro), a fines del 2004 Del Sol llegó a San Nicolás para actuar en Belgrano, en reemplazo del lesionado Darío Arenas. El base debutó en Comodoro Rivadavia en la victoria del equipo dirigido por Pablo Dastugue sobre Gimnasia, aportando 4 puntos en 14 minutos. Sin embargo, a partir de allí su contribución para con el Rojo fue escasa en su estadía en San Nicolás.

Del Sol tuvo como compañeros en las filas belgranenses a Carlos Colla, Iván Zuelgaray, Pablo Risso, Matías Fioretti, Stanley Easterling, los jóvenes Nicolás Ferreyra, Facundo Núñez, Gregorio Eseverri, Lisandro Villa y Leonardo Lete y los extranjeros Ronni Coleman, Tai Crutchfield y Marcus Fleming (reemplazante de Coleman).
Belgrano en ese certamen finalizó decimotercero, evitó jugar por la permanencia, aunque no pudo clasificarse a los play-offs, lo que había logrado en sus cuatro participaciones anteriores.
Mientras tanto, la despedida de Del Sol en el profesionalismo dentro de las canchas sería en el lugar en el que arrancó, El Nacional, entre 2005 y 2006.
Su mejor actuación fue con la camiseta de Pico FC el 16 de abril del 2004, totalizando 20 puntos, 11 rebotes y 12 asistencias, frente a Obras, por la Liga Nacional.
Luego de su famoso affaire con Moria Casán, Del Sol se radicó en Puerto Madryn, Chubut. Allí formó una familia, compuesta por su esposa Sol y sus hijos Aimara y Renato. Comandó durante nueve años el proyecto deportivo de Ferrocarril Patagónico, hasta que cruzó de vereda y pasó a dirigir a Deportivo Madryn en la Liga Federal. A fines del 2024 decidió pegar la vuelta a Bahía Blanca, en donde sigue cerca del básquet en la actualidad. Como no podía ser de otra forma. Pero lejos de los flashes y de los enredos de otras épocas.


