Debate en el Senado por el nuevo régimen de biocombustibles

NewsITe
El debate por la reforma del régimen de biocombustibles volvió a tensar la relación entre las grandes aceiteras y las pymes que hoy abastecen el mercado interno de biodiésel. En el centro de la discusión está el proyecto de ley impulsado por la senadora Patricia Bullrich, que propone elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil y avanzar hacia un esquema de mayor competencia en el sector.
La iniciativa, actualmente en tratamiento en el Senado, plantea subir el corte mínimo del 7,5% vigente al 10%, con la posibilidad de alcanzar niveles incluso superiores en los próximos años. El oficialismo busca reemplazar el marco regulatorio actual por uno nuevo que, según sus impulsores, incentive inversiones, genere empleo y permita competir en mejores condiciones con el gasoil importado.
Frente a este escenario, la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) advirtió que la apertura del mercado podría concentrar el negocio en manos de las grandes aceiteras, dejando en situación crítica a las plantas pequeñas y medianas que hoy operan en distintas provincias.
El rol de las pymes y el peso económico del sector
En la Argentina funcionan actualmente unas 25 plantas pymes dedicadas a la elaboración de biodiésel para el mercado interno. Están radicadas principalmente en Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis, y conforman un entramado productivo que, según CEPREB, genera alrededor de 9.500 puestos de trabajo directos e indirectos.
La cámara empresaria estima además que la actividad representa una facturación anual cercana a los 1.000 millones de dólares, con fuerte impacto en economías regionales y en cadenas vinculadas a la producción de soja y otras oleaginosas.
CIARA, CEC y CARBIO respaldan el proyecto de Bullrich
En medio de las críticas de las pymes, la CEPREB sugirió que existía un acuerdo entre las grandes cámaras exportadoras de granos y aceites, CIARA y CEC, para avanzar en la transición hacia un mercado más abierto. Sin embargo, ambas entidades negaron la existencia de un pacto de ese tipo y, lejos de tomar distancia, manifestaron su apoyo explícito al proyecto de Bullrich.
La industria del biodiésel y la del aceite de soja, nucleadas en CARBIO y CIARA, consideran prioritario que el Senado avance con el dictamen que permita darle media sanción a la nueva ley de biocombustibles. Para el sector, se trata de una oportunidad para consolidar un marco regulatorio estable y competitivo.
- Suba gradual del corte obligatorio de biodiésel en gasoil.
- Apertura del mercado a mayor competencia a partir de 2030.
- Posible reducción de costos frente al gasoil importado.
- Impacto sobre el entramado pyme y el empleo regional.
“Vemos viable subir el corte al 12,5% dado que hoy existen precios competitivos contra el gasoil importado y además se abriría la oferta a la libre competencia en un plazo razonable a partir del 2030, sin sacrificio fiscal”, sostuvo Luis Zubizarreta, presidente de CARBIO. “Estamos convencidos de que el Senado es el lugar indicado para encontrar soluciones regulatorias”, remarcó.
Mientras el Senado continúa analizando el proyecto, el sector de los biocombustibles se mantiene en estado de alerta. El resultado del debate no solo definirá el futuro de las grandes aceiteras y de las pymes productoras de biodiésel, sino también el rumbo de la política energética argentina en materia de combustibles limpios y desarrollo industrial.

