Trump insiste con el diálogo directo con Corea del Norte

NewsITe
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó que espera reunirse nuevamente con el líder norcoreano Kim Jong Un antes de fin de año y aseguró que Corea del Norte dispone actualmente de 57 armas nucleares “muy poderosas”. Sus declaraciones reabren el debate internacional sobre el programa nuclear del régimen asiático y el rol de Washington en la región.
Trump confirmó ante periodistas en la Casa Blanca que su intención es concretar el encuentro hacia finales de este año, posiblemente en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en la ciudad china de Shenzhen. La versión había sido adelantada por el diario estadounidense Wall Street Journal y replicada por cadenas como CBS News.
Si bien ni la Casa Blanca ni Pyongyang confirmaron oficialmente la cita, trascendió que asesores del republicano ya habrían recibido instrucciones para retomar contactos con el gobierno norcoreano. El objetivo declarado sería reactivar las negociaciones para que Kim abandone progresivamente su programa de armas nucleares, un compromiso que nunca llegó a concretarse durante las rondas previas.
Antecedentes de un vínculo marcado por cumbres históricas
Durante su gestión, Trump y Kim Jong Un mantuvieron tres encuentros cara a cara —entre 2018 y 2019— que marcaron un punto de inflexión en la diplomacia con Corea del Norte. Sin embargo, esos acercamientos no derivaron en acuerdos verificables de desnuclearización y, con el paso del tiempo, el régimen norcoreano continuó desarrollando misiles balísticos y capacidades atómicas.
Distintos analistas estiman que el país asiático posee hoy decenas de ojivas nucleares. Trump fue más allá y cifró esa capacidad en 57 armas, un número que, de confirmarse, evidenciaría una expansión significativa del arsenal norcoreano en los últimos años.
Relación personal y ejercicios militares con Corea del Sur
En sus declaraciones, Trump insistió en que mantiene una buena relación personal con Kim. “Me llevo bien con él, y el hecho de que me lleve bien con él es algo bueno, no malo”, aseguró, a la vez que criticó a administraciones anteriores por haber permitido el avance del programa nuclear de Pyongyang.
- Afirmó que, de haber gobernado antes, no habría permitido que Corea del Norte alcanzara su actual poderío atómico.
- Reiteró que espera que “las cosas vayan bien” con el país asiático en los próximos meses.
Trump también vinculó el nuevo intento de diálogo con la decisión de reducir la participación de tropas estadounidenses en los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, conocidos como Ulchi Freedom Shield. Sostuvo que esas maniobras enviaban una “señal totalmente inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte, en contraste con la “excelente relación” personal que, según él, mantiene con Kim.
“Tiene 57 armas nucleares muy poderosas. Nunca debieron haberlo permitido. Si yo fuera presidente, no lo habría permitido”, enfatizó Trump ante la prensa.
El vínculo entre Estados Unidos y Corea del Sur se remonta a más de siete décadas de alianza militar. Sin embargo, el exmandatario justificó el recorte de ejercicios conjuntos no solo por su estrategia hacia Pyongyang, sino también por lo que consideró una falta de apoyo suficiente de Seúl en otros frentes, como el conflicto con Irán.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con atención cada señal que pueda anticipar una nueva cumbre Trump-Kim, en un escenario global atravesado por múltiples focos de tensión y una carrera armamentística que vuelve a poner a la península coreana en el centro de la agenda geopolítica.

