El tratamiento personalizado fue probado junto con inmunoterapia en más de 1.100 pacientes con melanoma de alto riesgo que habían sido operados. El ensayo clínico alcanzó sus principales objetivos, aunque la investigación todavía continúa.

Una vacuna personalizada de ARN mensajero (ARNm) combinada con inmunoterapia logró retrasar la reaparición del melanoma y reducir la diseminación de la enfermedad en pacientes de alto riesgo, en comparación con el tratamiento con inmunoterapia sola.
El desarrollo pertenece a Moderna y Merck y combina intismerán, una vacuna terapéutica diseñada específicamente para cada paciente, con pembrolizumab, un medicamento de inmunoterapia comercializado como Keytruda.
El ensayo incluyó a pacientes cuyo tumor detectable ya había sido extirpado mediante cirugía. Según los resultados anunciados por las compañías, la combinación prolongó el período sin recaídas y redujo la propagación del cáncer frente al tratamiento únicamente con pembrolizumab.
El resultado representa un avance para el desarrollo de vacunas terapéuticas personalizadas basadas en ARNm contra el cáncer. Sin embargo, el ensayo clínico todavía se encuentra en desarrollo y resta conocer información detallada sobre la supervivencia global y cuánto tiempo permanecieron los pacientes sin progresión de la enfermedad.
Más de 1.100 pacientes participaron del ensayo
El estudio contó con 1.137 pacientes con melanoma en estadios IIB a IV considerados de alto riesgo y cuyos tumores habían sido retirados quirúrgicamente.
Los participantes fueron distribuidos al azar para recibir durante aproximadamente un año la combinación de intismerán y pembrolizumab o únicamente pembrolizumab.
El esquema contempló la aplicación de la vacuna personalizada junto con el tratamiento de inmunoterapia. Estudios anteriores sobre esta estrategia habían registrado una reducción del 49% en el riesgo de recurrencia o muerte frente al uso exclusivo de pembrolizumab. Ese porcentaje corresponde a una investigación previa y no al actual ensayo de fase avanzada.
Los nuevos resultados constituyen la primera ocasión en la que una vacuna personalizada de ARNm alcanza los principales objetivos de un ensayo clínico avanzado contra el cáncer.
Las compañías prevén presentar información más detallada durante una reunión médica y posteriormente compartir los resultados con los organismos reguladores. Hasta el momento, no informaron cuándo podrían solicitar una eventual aprobación en Estados Unidos.
Cómo funciona la vacuna personalizada contra el melanoma
A diferencia de las vacunas tradicionales destinadas a prevenir infecciones, intismerán busca entrenar al sistema inmunitario para reconocer características específicas del tumor de cada paciente.
Por esa razón, se trata de una vacuna terapéutica personalizada y no de una vacuna destinada a impedir que una persona sana desarrolle melanoma.
El procedimiento comienza con una muestra de sangre y una biopsia del tumor después de la cirugía. Los especialistas secuencian el tumor para identificar sus mutaciones particulares y utilizan algoritmos para seleccionar hasta 34 proteínas anormales con capacidad de generar una respuesta inmunitaria.
Esas instrucciones se codifican posteriormente en ARNm para fabricar una vacuna individual para cada paciente.
El proceso puede demorar alrededor de seis semanas desde la biopsia. Durante ese período, los pacientes pueden comenzar el tratamiento con pembrolizumab mientras se prepara la vacuna personalizada.
Según los datos difundidos hasta el momento, la terapia fue bien tolerada y presentó efectos secundarios similares a los registrados con otras vacunas.
El melanoma, el cáncer de piel más agresivo
El melanoma es la forma más agresiva de cáncer de piel. Aunque representa una proporción reducida del total de estos tumores, concentra la mayoría de las muertes asociadas al cáncer de piel.
Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en sectores que habitualmente no están expuestos al sol, como las plantas de los pies, las palmas de las manos, debajo de las uñas o el cuero cabelludo.
Además, las lesiones no necesariamente presentan una pigmentación oscura. Algunas pueden manifestarse con tonalidades rosadas, blancas o prácticamente sin color.
Para identificar lunares que requieren una evaluación médica se utiliza la denominada regla ABCDE: asimetría, bordes irregulares, cambios o diferencias de color, diámetro superior a seis milímetros y evolución de la lesión.
La radiación ultravioleta constituye el principal factor de riesgo modificable. También influyen la presencia de múltiples lunares, antecedentes familiares, piel clara, edad avanzada y situaciones de inmunosupresión.
Vaccimel, el desarrollo argentino contra el melanoma
Argentina también cuenta con una vacuna terapéutica contra el melanoma. Vaccimel, aprobada por la ANMAT, está destinada al tratamiento de pacientes en estadios tempranos que presentan riesgo intermedio o alto de recaída después de una cirugía.
El proyecto fue liderado por el doctor José Mordoh, investigador superior del Conicet y jefe del Laboratorio de Cancerología de la Fundación Instituto Leloir, después de más de tres décadas de investigación.
A diferencia del desarrollo de Moderna y Merck, Vaccimel no utiliza tecnología de ARN mensajero. Se trata de una vacuna alogénica elaborada a partir de células completas de tumores de melanoma humano obtenidas de otros pacientes.
Su objetivo es estimular al sistema inmunitario para que pueda reconocer y atacar células tumorales residuales, con la finalidad de reducir las posibilidades de recaída y prevenir el desarrollo de micrometástasis.
El tratamiento contempla 13 dosis distribuidas durante dos años, administradas de manera ambulatoria y bajo prescripción médica en centros especializados.
La producción está a cargo del Laboratorio Cassará, que trabaja junto con centros especializados como el Hospital de Oncología María Curie de la Ciudad de Buenos Aires.

