Brote de ébola en Congo marca un trágico récord sanitario

NewsITe
El último brote de ébola en la República Democrática del Congo se convirtió en el más mortífero de la historia del país, al registrar 2.325 muertes sobre 4.945 casos confirmados. Las nuevas cifras, difundidas por el Gobierno congoleño y citadas por organismos internacionales, superan el récord previo de 2.299 fallecidos registrado entre 2018 y 2020.
La enfermedad del virus del Ébola se transmite a través del contacto con fluidos corporales de personas infectadas, y también puede propagarse a partir de animales silvestres. Provoca fiebre intensa, vómitos, diarrea y, en cuadros graves, hemorragias internas y externas que pueden derivar rápidamente en la muerte si no se dispone de atención médica adecuada.
De acuerdo con Naciones Unidas, el actual episodio es “el de mayor crecimiento registrado hasta la fecha” en territorio congoleño y estaría provocando, en promedio, una muerte cada media hora. El brote es el decimoséptimo que afecta a la República Democrática del Congo desde que se identificó por primera vez el virus en la década del 70, lo que refleja la persistente vulnerabilidad sanitaria de la región.
Pese a los avances científicos alcanzados tras las grandes epidemias en África Occidental, aún no existen vacunas ni tratamientos plenamente aprobados y de uso extendido para esta variante, identificada como Bundibugyo. Los equipos médicos se concentran en aislar casos sospechosos, brindar hidratación intensiva y evitar nuevas cadenas de contagio, en un contexto marcado por la precariedad del sistema de salud y dificultades logísticas.
Un brote que se ubica entre los más letales del mundo
En términos globales, el brote actual es el segundo más letal registrado, solo detrás del que afectó a Guinea, Liberia y Sierra Leona entre 2014 y 2016. Aquella emergencia sanitaria, considerada histórica por su alcance, dejó 28.616 casos y 11.310 muertes, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y puso en evidencia las debilidades estructurales de muchos sistemas de salud africanos.
En el caso del Congo, las autoridades informaron que la tasa de letalidad —la proporción de fallecidos entre los casos confirmados— se elevó de alrededor del 20% a principios de junio al 46% en la actualidad. En términos prácticos, eso implica que casi uno de cada dos pacientes diagnosticados muere a causa del virus, un indicador que enciende alarmas en la comunidad internacional y refuerza la necesidad de apoyo externo.
- 2.325 muertes y 4.945 casos confirmados en el brote actual en Congo.
- Tasa de letalidad cercana al 46%, con una muerte cada media hora, según la ONU.
- Segundo brote más letal del mundo, solo superado por el de África Occidental (2014-2016).
- El virus pertenece a la especie Bundibugyo, con alta capacidad de contagio.
“Estamos ante el brote de mayor crecimiento registrado hasta la fecha en la República Democrática del Congo”, advirtieron voceros de Naciones Unidas, al pedir más recursos para frenar la propagación.
Organismos internacionales, gobiernos de la región y organizaciones humanitarias insisten en la importancia de reforzar la vigilancia epidemiológica, mejorar el acceso a centros de tratamiento y sostener campañas de información comunitaria. El objetivo es reducir el miedo, detectar de manera temprana los posibles casos y frenar el avance de un brote que ya dejó una huella trágica en la historia sanitaria del Congo.

