La misteriosa vida de la última novia de Jeffrey Epstein, una odontóloga bielorrusa heredera de 100 millones de dólares

Karyna Shuliak llegó a EE.UU. en 2010, a los 20 años. Los comienzos de la relación, los problemas sexuales, los pedidos para que no saliera con otras chicas y el último llamado del magnate antes de morir.

La odontóloga bielorrusa mantuvo una relación de casi ocho años con el financista estadounidense. Fue nombrada su principal heredera y recibió un diamante de 33 quilates, aunque todavía no pudo acceder a la fortuna.

Shuliak fue la última pareja de Epstein y, según documentos que salieron a la luz este año, también fue la principal beneficiaria de su testamento. El empresario le dejó una herencia valuada en 100 millones de dólares y un diamante de 33 quilates. Sin embargo, la mujer todavía no pudo cobrar el dinero debido a las disputas judiciales que rodean el patrimonio de Epstein.

– Publicidad –


Cómo comenzó la relación entre Karyna Shuliak y Jeffrey Epstein


La joven llegó desde Minsk y comenzó a trabajar como asistente dental mientras estudiaba inglés y buscaba la manera de continuar su formación universitaria.


Nueve meses después de instalarse en Estados Unidos, una vecina la invitó a la casa de Epstein. Allí conoció al financista, quien le ofreció dinero a cambio de masajes.


En un primer momento, Shuliak intentó alejarse. Según los correos electrónicos que fueron recuperados de los archivos del caso, le manifestó a Epstein que había escuchado cosas sobre él que no le gustaban y que prefería continuar con su vida.


Pero el financista insistió. Comenzó a invitarla a restaurantes exclusivos, espectáculos y viajes, además de realizarle regalos y cubrir distintos gastos. También ayudó económicamente a sus padres en Bielorrusia y facilitó que su madre viajara varias veces a Nueva York.


Uno de los puntos centrales de la relación fue la carrera universitaria de Shuliak. Epstein intervino para que pudiera ingresar a la Facultad de Odontología de la Universidad de Columbia. Según los documentos, dos directivos de la institución participaron en el proceso y le facilitaron las preguntas del examen de admisión.


Una herencia millonaria que todavía no pudo cobrar


Shuliak se convirtió en la principal beneficiaria del testamento que Epstein firmó pocos días antes de morir.


El documento establecía que recibiría 100 millones de dólares y un diamante de 33 quilates. Otros beneficiarios fueron el abogado del financista, con 50 millones; su contador, con 25 millones; y su hermano, con 10 millones.


Sin embargo, la fortuna de Epstein se redujo considerablemente por los costos legales y las indemnizaciones destinadas a sus víctimas. Hasta ahora se pagaron cerca de 200 millones de dólares y todavía existen reclamos pendientes. Por ese motivo, la Justicia aún debe determinar cómo se distribuirán los bienes restantes.


El último llamado de Jeffrey Epstein


El 6 de julio de 2019, Epstein fue detenido por agentes federales cuando regresó a Estados Unidos después de un viaje por Europa. Permaneció en una cárcel de Manhattan a la espera del juicio por delitos sexuales relacionados con menores.


El 8 de agosto firmó el testamento en el que dejó su fortuna a distintos allegados. Esa misma noche mantuvo una conversación telefónica con Shuliak.


Según los documentos reconstruidos, Epstein intentó tranquilizarla y le aseguró que encontraría una salida. También le dijo que tendría que mudarse para evitar problemas y terminó la conversación expresándole su amor.


Fue el último llamado que realizó antes de ser encontrado muerto en su celda, el 10 de agosto de 2019.


Actualmente, Karyna Shuliak continúa viviendo en Manhattan mientras espera que se resuelva la sucesión de Epstein. Ya no trabaja en el consultorio odontológico de Brooklyn donde atendía: una paciente la reconoció como la última novia del financista y posteriormente perdió su empleo.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -