Luego de que se frenaran las operaciones para concretar su regreso al fútbol argentino, el centrodelantero fue sondeado por el equipo de las Islas Canarias, actualmente en la segunda división del fútbol español.

Ezequiel “Chimy” Ávila se encontró en el radar de Boca y Rosario Central en este mercado de pases tras quedar libre Betis pero su futuro podría estar nuevamente en España, al aparecer en la órbita de Tenerife.
Según Marca, el elenco de las Islas Canarias baraja la posibilidad de sumar al centrodelantero rosarino de 32 que viene de no renovar su vínculo con la escuadra sevillana. El interés sería concreto pero el club sabe que deberá resolver la incógnita alrededor de cómo hacer encajar las pretensiones del jugador dentro de su masa salarial, ya que su incorporación le pondría por encima del límite y eso supondría sanciones.
Pese a esa complejidad, en Tenerife no descartan la posibilidad de quedarse con el ex-San Lorenzo y su capitán Enric Gallego, con quien coincidió en Osasuna, se mostró entusiasmado ante la posibilidad: “Al Chimy lo conoce todo el mundo y ya estuvo en la isla durante un parón de selecciones y compartimos algunos días”, comentó.
El club isleño ascendió a La Liga 2 para esta temporada y sueña que el advenimiento del atacante santafesino le permita insertarse en la lucha por lograr su segundo ascenso consecutiva y regresar a La Liga.
Previo al interés canario, Ávila estuvo muy cerca de jugar en Boca, donde hizo parte de su formación en divisiones inferiores. El Chimy escuchó la propuesta y se mostró entusiasmado, pero cuando estaba todo encaminado se frenó la operación.
Si bien había acordado de palabra los números de su nuevo contrato y descartado las otras ofertas que tenía sobre la mesa -entre ellas estaba la de Rosario Central, club del que es hincha y donde juega su hermano Gastón- pero un cese en las comunicaciones entre las partes puso un freno a la situación, al punto que en el Xeneize consideran “estancada” la operación.

