El laboratorio del fentanilo contaminado también habría comercializado otros medicamentos con certificados irregulares

Una nueva presentación judicial reveló que HLB Pharma vendió durante años propofol y dopamina utilizando certificados que pertenecían a otro laboratorio, clausurado por la ANMAT. La Justicia también investiga el accionar de los organismos encargados de controlar la producción y comercialización de medicamentos.

La investigación por el fentanilo contaminado que provocó decenas de muertes sumó un nuevo capítulo y volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de HLB Pharma. Un nuevo tramo del expediente judicial reveló que el laboratorio habría comercializado durante años otros medicamentos utilizando certificados que pertenecían a una empresa diferente, que había sido clausurada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

De acuerdo con la documentación incorporada a la causa, HLB Pharma habría comercializado propofol y dopamina, dos medicamentos utilizados principalmente en ámbitos hospitalarios, con certificados correspondientes a Surar Pharma S.A., una firma que había sido clausurada preventivamente por la propia ANMAT en 2015.

– Publicidad –

El caso del propofol habría comenzado al menos nueve años antes de que el organismo de control adoptara medidas concretas. La irregularidad quedó expuesta a partir de una consulta realizada en 2024 por autoridades sanitarias de Formosa, que habían recibido unidades del medicamento y solicitaron a la ANMAT que verificara su situación registral. El organismo determinó entonces que el producto no estaba registrado de la manera en que era comercializado y que el certificado utilizado correspondía a Surar Pharma.

La investigación sostiene que una situación similar se produjo con la dopamina. Ambos medicamentos habrían sido distribuidos a centros sanitarios y droguerías pese a que la documentación utilizada no correspondía a HLB Pharma.

El nuevo hallazgo no sólo pone el foco sobre la empresa, sino también sobre los organismos estatales encargados de controlar la producción y comercialización de medicamentos. La Fiscalía analiza si las irregularidades pudieron mantenerse durante años debido a fallas en los controles o si existió algún tipo de connivencia entre funcionarios y responsables del laboratorio.

En ese marco, fueron indagadas Nélida Bisio, ex titular de la ANMAT, y Gabriela Mantecón Fumadó, ex directora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME). Ambas fueron posteriormente excarceladas y quedaron sujetas a medidas judiciales. La Fiscalía investiga si existió un esquema que permitió que las irregularidades de HLB Pharma continuaran pese a los antecedentes que ya habían sido detectados.

Uno de los elementos que analiza la Justicia es la actuación frente al propofol. En febrero de 2025, la ANMAT había ordenado retirar del mercado un lote del medicamento. Sin embargo, ante la falta de cumplimiento de esa disposición, el INAME tuvo que iniciar un expediente e intimar al director técnico de HLB Pharma para que concretara el retiro.

La situación se suma a otros antecedentes que ya habían puesto a HLB Pharma bajo observación. En 2024, la ANMAT había detectado distintas irregularidades vinculadas con la documentación registral de productos y con las condiciones de elaboración. Entre ellas figuraban problemas con envases utilizados para medicamentos inyectables y otros incumplimientos regulatorios.

El caso adquirió especial gravedad a partir de la contaminación del fentanilo producido por HLB Pharma y elaborado en las instalaciones de Laboratorios Ramallo. La aplicación de ese medicamento estuvo vinculada con un brote de infecciones y la muerte de decenas de pacientes, lo que derivó en una investigación penal que actualmente también apunta a determinar las responsabilidades de quienes debían controlar a las empresas involucradas.

Ahora, la aparición de nuevos antecedentes sobre el propofol y la dopamina amplía el alcance de la investigación. La Justicia busca determinar cómo fue posible que durante años circularan medicamentos con certificados que no correspondían al laboratorio que los comercializaba y, fundamentalmente, si las fallas de control fueron producto de negligencias aisladas o si existió una estructura que permitió sostener esas irregularidades en el tiempo.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -