La Luna cubrió por completo el disco solar en una estrecha franja que atravesó Groenlandia, Islandia y España. Durante algunos minutos, el día se convirtió en noche y quedó visible la corona del Sol. En Argentina, el eclipse solar no pudo observarse de manera directa.

El eclipse solar total de este miércoles dejó uno de los fenómenos astronómicos más destacados del año. La Luna se interpuso entre el Sol y la Tierra y cubrió completamente el disco solar en una estrecha franja del planeta, provocando varios minutos de oscuridad en las zonas alcanzadas por la totalidad.
El fenómeno pudo observarse principalmente desde Groenlandia, Islandia y el norte de España, además de otras regiones alcanzadas parcialmente por la sombra lunar. En Argentina, en cambio, el eclipse no fue visible de manera directa.
Durante la totalidad, la Luna bloqueó la superficie visible del Sol y permitió apreciar su corona, la tenue atmósfera exterior de la estrella que normalmente permanece oculta por la intensidad de su brillo.
Las imágenes tomadas desde los lugares atravesados por la sombra mostraron el avance progresivo de la Luna sobre el disco solar hasta cubrirlo completamente y provocar un oscurecimiento del cielo en pleno día.
España volvió a observar un eclipse total después de más de un siglo
España tuvo un lugar destacado durante el recorrido del eclipse. El fenómeno atravesó el territorio de oeste a este y alcanzó también las Islas Baleares.
El acontecimiento tuvo además un componente histórico para el país: fue la primera vez desde 1905 que un eclipse solar total pudo observarse desde el territorio continental español.
En otras regiones europeas el fenómeno se presentó de manera parcial. Allí, la Luna cubrió solamente una porción del disco solar y no llegó a producirse la oscuridad característica de la totalidad.
Groenlandia e Islandia también estuvieron dentro del recorrido de la sombra y se convirtieron en puntos privilegiados para la observación.
Por qué el día se oscureció durante el eclipse
Un eclipse solar total ocurre cuando la Luna se ubica exactamente entre el Sol y la Tierra y su tamaño aparente resulta suficiente para ocultar completamente el disco solar.
La sombra más oscura proyectada por la Luna, denominada umbra, recorre una franja relativamente pequeña de la superficie terrestre. Solamente quienes se encuentran dentro de ese recorrido pueden observar la totalidad.
Durante esos minutos, la disminución abrupta de la luz solar provoca que el cielo se oscurezca y permite observar la corona. También pueden producirse variaciones perceptibles en la temperatura, el viento y el comportamiento de algunos animales.
Fuera de esa estrecha franja, el eclipse puede apreciarse únicamente de manera parcial o directamente no resultar visible, dependiendo de la ubicación geográfica.
El fenómeno no fue visible desde Argentina
Argentina quedó fuera del recorrido del eclipse y, por ese motivo, el fenómeno no pudo observarse directamente desde el país.
Las imágenes provenientes de las regiones alcanzadas por la totalidad permitieron seguir el desarrollo del fenómeno y observar el momento en que la Luna ocultó completamente al Sol.
Los eclipses solares pueden producirse entre dos y cinco veces por año en algún lugar del planeta, aunque la mayoría son parciales o anulares. Los eclipses totales resultan particularmente excepcionales para un punto geográfico determinado debido a la estrecha superficie que recorre la umbra.
Además de su impacto visual, estos fenómenos representan una oportunidad para la investigación científica, ya que durante la totalidad pueden observarse estructuras de las capas exteriores del Sol que habitualmente quedan ocultas por la intensidad de la luz proveniente del disco solar.

