Rusia libera al exmarine estadounidense Robert Gilman

Rusia excarcela al exmarine Gilman por razones humanitarias

El exmarine estadounidense Robert Gilman, liberado en Rusia

NewsITe

El exmarine estadounidense Robert Gilman fue liberado en Rusia tras permanecer cuatro años detenido, en un caso que volvió a exponer las tensiones diplomáticas entre Moscú y Washington y las condiciones de detención de ciudadanos norteamericanos en territorio ruso.

La Administración de Donald Trump confirmó que el estado de salud de Gilman es grave y que su salida de la cárcel se produjo por motivos humanitarios, luego de gestiones directas entre el exmandatario y el presidente ruso, Vladimir Putin. Según trascendió, el exmilitar habría sufrido torturas físicas y psicológicas durante su encarcelamiento.

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Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos señaló ante la prensa que Steve Witkoff, enviado especial de Trump, participó de las negociaciones que derivaron en la excarcelación. Aclaró además que la liberación de Gilman “no forma parte de ningún intercambio ni se hizo ninguna concesión” por parte de Washington.

Trump relató en una publicación en Truth Social que mantuvo una conversación telefónica con Gilman tras el acuerdo con Putin. “Tras mi conversación con el presidente Vladimir Putin, Rusia ha accedido a liberarlo, principalmente por motivos humanitarios”, afirmó el republicano, que anticipó que el exmarine arribará a la Base Conjunta Andrews, en Maryland, donde será recibido por representantes del Gobierno.

Un caso emblemático de estadounidenses detenidos en Rusia

Gilman, de 32 años y oriundo de Massachusetts, había sido detenido en enero de 2022 mientras viajaba en tren por la región de Vorónezh, en el oeste de Rusia. En un primer momento fue acusado de agredir a un policía y, más tarde, se le sumaron cargos por presuntas agresiones a personal penitenciario, lo que elevó su condena a diez años de prisión.

Organizaciones y allegados lo consideraban uno de los principales ciudadanos estadounidenses presos en Rusia y advertían sobre el deterioro de su salud mental. Eric Lebson, director de estrategia de Global Reach, reveló días atrás a la cadena CNN que Gilman había caído en un “estupor disociativo” hacía más de seis semanas y que existía un temor real de que pudiera morir bajo custodia rusa.

Desde el Departamento de Estado, voceros habían manifestado en reiteradas oportunidades su “profunda preocupación” por el estado del exmarine y por su “continua detención en Rusia”. Kirill Dmitriev, enviado especial del Kremlin y director del fondo soberano de inversión ruso, confirmó que la decisión de liberarlo se tomó “por razones humanitarias”.

Repercusiones en Washington y panorama de fondo

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, celebró la noticia pero remarcó que la Administración sigue trabajando para lograr la liberación de otros ciudadanos detenidos que considera injustamente encarcelados, entre ellos Stephen Hubbard. El caso de Gilman se suma a una serie de episodios que alimentan el debate en Estados Unidos sobre la política hacia Rusia y la seguridad de sus ciudadanos en el extranjero.

  • Cuatro años de detención en cárceles rusas y denuncias de torturas.
  • Gestiones directas entre Trump y Putin para lograr la excarcelación.
  • Preocupación continua por otros estadounidenses retenidos en Rusia.

“Celebramos el regreso de Robert Gilman a Estados Unidos”, manifestó un portavoz del Departamento de Estado, al tiempo que insistió en que no hubo concesiones a Moscú.

Mientras Gilman se prepara para recibir asistencia médica a su llegada a Maryland —y, según Trump, para cumplir con su sencillo pedido de una hamburguesa con queso—, el caso vuelve a poner bajo la lupa el uso político de los detenidos extranjeros y la compleja trama de negociaciones que se despliega detrás de cada liberación.

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