La ONU advirtió que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas

La agencia meteorológica de la ONU señaló que las olas de calor aumentaron su frecuencia, intensidad y duración a medida que el cambio climático eleva las temperaturas del planeta. Europa atraviesa su quinta ola de calor del verano boreal.

La ONU advirtió que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas

Las olas de calor se volvieron más frecuentes, intensas y prolongadas a medida que el cambio climático calienta el planeta, según afirmó este martes la agencia meteorológica de la ONU. El organismo destacó los cambios registrados desde el caluroso verano europeo de 1976.

Algunas zonas de Europa atraviesan actualmente su quinta ola de calor de un verano boreal marcado por la sequía, los incendios forestales y las temperaturas récord.

“El calor extremo es cada vez más frecuente, más intenso, dura más tiempo y abarca zonas mucho más extensas que en los climas más frescos del pasado”, declaró John Kennedy, responsable de información climática de la Omm, durante una rueda de prensa en Ginebra.

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Kennedy explicó que el actual patrón de calor en Europa refleja la interacción entre un sistema persistente de altas presiones en el hemisferio norte y un clima más cálido.

Europa constituye el continente que se calienta más rápidamente del mundo.

Los sistemas de alta presión retienen el aire cálido, reducen la nubosidad e impiden el ingreso de aire más frío. Estas condiciones permiten que el calor se acumule en regiones extensas durante días o semanas.

El Niño no contribuyó a la ola de calor que atraviesa Europa este año, según indicó Kennedy, debido a que las condiciones en el Pacífico tropical se encuentran actualmente en una fase neutra.

Las diferencias con el verano europeo de 1976

Kennedy comparó la situación actual con junio de 1976, cuando Europa registró un patrón de sistemas de alta y baja presión muy similar al de este año.

Sin embargo, el responsable de información climática de la Omm señaló que los resultados fueron diferentes debido a las décadas de calentamiento global transcurridas desde entonces.

“El panorama de 1976 se caracterizaba por unas pocas zonas aisladas con temperaturas superiores a la media en un mundo mucho más frío”, dijo.

En la actualidad, según explicó Kennedy, “el panorama se ha invertido”, debido a que gran parte del planeta registra temperaturas superiores a la media y solo algunas regiones aisladas presentan registros más fríos.

Los mares excepcionalmente cálidos y los suelos resecos también amplifican las temperaturas en Europa, de acuerdo con Kennedy.

Las olas de calor marinas que afectan al Mediterráneo y a las aguas ubicadas al oeste de Europa agravan las condiciones en tierra. Estas temperaturas aportan calor adicional a los persistentes sistemas de alta presión.

Los suelos secos también intensifican el fenómeno porque se calientan con mayor rapidez cuando pierden su humedad.

“Muchos de estos factores se están combinando para provocarnos el calor récord que estamos viendo este año”, comentó Kennedy.

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