Vuelven los “Chachos”: una provincia argentina recurre otra vez a una cuasimoneda para pagar salarios

La Rioja reactiva los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como “Chachos”, en medio de las dificultades financieras que atraviesa la administración provincial. La medida vuelve a instalar una herramienta que remite directamente a la crisis de 2001 y enciende una señal sobre el escenario económico de las provincias.

La historia económica argentina tiene una particularidad que vuelve a quedar expuesta cuando las cuentas públicas entran en una zona de tensión. Algunas medidas que parecían pertenecer al pasado reaparecen como herramientas de emergencia. Eso ocurre nuevamente con los “Chachos”, la cuasimoneda de La Rioja que vuelve a circular este mes para afrontar parte de los aumentos salariales de los empleados públicos.

El gobernador Ricardo Quintela había anunciado en junio el regreso de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), en un contexto de dificultades para hacer frente a las obligaciones provinciales. Según explicó, los bonos serán utilizados para acompañar los incrementos salariales y comenzarían a aparecer con los haberes correspondientes a julio, que los trabajadores perciben durante agosto.

La medida no es nueva para los riojanos. Los “Chachos” ya habían sido utilizados por la provincia en 2024, cuando se aprobó la emisión de estos bonos como herramienta para sostener los ingresos y estimular el consumo dentro del territorio. Aquella experiencia había quedado atrás con el vencimiento previsto para fines de 2024, pero la complicada situación fiscal volvió a ponerlos sobre la mesa.

– Publicidad –

La decisión tiene además una lectura que excede a La Rioja. El regreso de una cuasimoneda vuelve a mostrar las dificultades que enfrentan algunas administraciones provinciales para sostener sus gastos y salarios en un escenario de menor disponibilidad de recursos. El propio Quintela describió la situación de las provincias como crítica y mencionó, entre otros problemas, la caída de la actividad, el cierre de comercios y pymes y la pérdida de puestos de trabajo.

Los Patacones, el recuerdo bonaerense de la crisis de 2001

Para los bonaerenses, el regreso de una cuasimoneda tiene un antecedente difícil de olvidar. Durante la crisis de 2001, la provincia de Buenos Aires emitió los Bonos de Cancelación de Obligaciones de la Provincia, conocidos popularmente como Patacones, que fueron utilizados para afrontar compromisos provinciales en medio de una profunda crisis fiscal y financiera.

El Banco Central registró su utilización junto con otros instrumentos de emergencia, como las LECOP emitidas a nivel nacional. Los Patacones llegaron a utilizarse para cancelar determinadas obligaciones y circularon dentro de la economía bonaerense, convirtiéndose en una de las imágenes más recordadas de aquellos años.

En ese momento, distintas provincias recurrieron a la emisión de bonos propios ante la falta de pesos y las dificultades para cumplir normalmente con sus compromisos. La proliferación de estas cuasimonedas fue una de las expresiones más visibles de la crisis económica y financiera que atravesaba el país y que tendría su punto de quiebre en el estallido de diciembre de 2001.

Más de dos décadas después, el regreso de los Chachos en La Rioja no implica que el escenario sea idéntico al de aquel entonces, pero vuelve a poner en escena una herramienta que en la Argentina suele aparecer cuando las cuentas públicas atraviesan momentos de fuerte tensión.

¿Qué son los Chachos?

Los Chachos no son una moneda de curso legal nacional como el peso, sino bonos emitidos por el Gobierno de La Rioja. Su denominación oficial es Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE) y funcionan dentro del esquema previsto por la provincia.

La intención oficial es utilizarlos para sostener el poder adquisitivo de los trabajadores y, al mismo tiempo, generar circulación dentro de la economía riojana. De hecho, durante este año también fueron utilizados en programas provinciales vinculados al consumo y al turismo.

El punto central es que su regreso se produce en un contexto económico que obliga a mirar más allá del caso riojano. Una provincia que vuelve a recurrir a una herramienta propia para afrontar gastos salariales es, al mismo tiempo, una señal de las dificultades que atraviesan las finanzas provinciales.

La vuelta de los “Chachos” recupera una herramienta que parecía haber quedado asociada a otra etapa de la economía argentina. Más de dos décadas después de la experiencia de las cuasimonedas durante la crisis de 2001, su reaparición en La Rioja vuelve a poner en escena un mecanismo que, aunque surge en un contexto diferente, forma parte de los recursos a los que las provincias han recurrido en momentos de tensión financiera.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -