El exdiputado negó las acusaciones en su contra y afirmó que le practicó RCP a Candela Arizaga durante la madrugada del episodio.

Facundo Moyano habló por primera vez sobre el episodio que protagonizó junto a su novia, Candela Arizaga, por el cual permaneció un día detenido y quedó imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. El exdiputado negó las acusaciones y aseguró que su pareja sufrió un paro cardíaco dentro de su departamento.
Según relató Moyano, la emergencia ocurrió durante la madrugada del martes 4 de agosto. El episodio sucedió antes de que Arizaga saliera del edificio ubicado sobre la avenida del Libertador al 5400 y distintas cámaras de seguridad la registraran mientras corría descalza y semidesnuda por las calles de Belgrano.
“Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, afirmó Moyano durante una entrevista con Telefe Noticias. Según su versión, él mismo le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) a su novia.
El dirigente sindical sostuvo que Arizaga no recuerda ese momento porque se encontraba inconsciente. Además, aseguró que posee registros de lo ocurrido dentro de su vivienda.
“Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó, porque ella no es consciente”, señaló.
La llamada al 911
A las 5.03 de aquella madrugada, el encargado del edificio llamó al 911 para solicitar una ambulancia y manifestó que Moyano le había indicado que estaba sufriendo un ataque al corazón.
Ahora, el exdiputado aseguró que la emergencia médica correspondía a Arizaga y no a él. “Claramente, yo no puedo haber tenido un paro cardíaco porque no puedo llamar al portero mientras tengo un paro cardíaco”, argumentó.
Qué dijo sobre el posible consumo de drogas
Durante la entrevista con Rodolfo Barili, Moyano también respondió sobre el posible consumo de estupefacientes durante las horas previas al episodio.
Ante la consulta sobre si habían consumido cocaína, respondió: “No, no se consumió cocaína”.
Cuando le preguntaron qué habían consumido, el exdiputado evitó hablar por su pareja. “Yo te voy a contestar de mí, porque Candela ya habló y no voy a contradecir nada de lo que dijo Candela”, sostuvo.
Luego agregó: “No consumo, no soy adicto ni nunca tuve problemas de adicción”.
Moyano también explicó por qué se negó a realizarse los análisis de sangre y orina que solicitaron durante la investigación después de su detención. “Me lo sugirieron los abogados, que no lo haga”, afirmó.
El exdiputado permanece imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género mientras continúa la investigación sobre lo ocurrido durante aquella madrugada.

