Un jefe de Drogas Peligrosas bajo la lupa en Córdoba

NewsITe
Un jefe de la Policía Federal Argentina (PFA) que estaba al mando de la división Drogas Peligrosas en Córdoba fue detenido en el marco de una causa que investiga presuntos robos y uso indebido de recursos oficiales durante operativos policiales. El caso, que sacude a la fuerza federal en esa provincia, está en manos del fiscal federal Maximiliano Hairabedian.
El comisario principal Alejandro Falcón fue imputado por una serie de delitos que, de confirmarse, configurarían un grave abuso de poder: hurto calificado, falsedad ideológica, peculado y dádivas. La investigación se originó a partir de dos denuncias que encendieron las alarmas sobre su conducta al frente de la dependencia.
Según reconstruyó la Justicia a partir de los testimonios y las actuaciones internas, Falcón habría sustraído dinero y hasta dos perros de raza pitbull durante procedimientos antidrogas que él mismo comandaba. Estos animales habrían sido retirados de domicilios allanados sin quedar asentados en las actas oficiales, lo que reforzó la sospecha de falsedad ideológica en la documentación.
Además, la causa incluye un episodio en el que el ahora detenido habría realizado un viaje personal desde Córdoba hasta Rosario, en la provincia de Santa Fe, utilizando un patrullero provincial. En ese trayecto, de acuerdo con la investigación, cargó combustible con fondos asignados a la fuerza, lo que derivó en la imputación por peculado, es decir, el uso de bienes públicos para fines privados.
Denuncias internas y malestar en la fuerza
La primera denuncia que dio origen al expediente fue presentada por un ciudadano que afirmó haber sufrido el robo de dinero durante un procedimiento efectuado por la división de Drogas Peligrosas. A este planteo se sumó posteriormente el testimonio de una agente que trabajaba bajo las órdenes de Falcón.
La efectiva señaló que, desde la llegada del jefe a la seccional, a mediados de 2024, comenzaron a registrarse distintos hechos irregulares, entre ellos presuntos robos durante operativos, protección indebida y el uso de móviles policiales para actividades no autorizadas. Estas manifestaciones internas habrían sido clave para robustecer la acusación.
- Imputación por hurto calificado de dinero y dos perros pitbull durante operativos.
- Acusación por falsedad ideológica en las actas de procedimiento.
- Investigación por peculado por el uso de móviles y combustible oficiales con fines personales.
- Denuncias de una colega y de un particular que dieron inicio al expediente.
La causa, a cargo del fiscal federal Maximiliano Hairabedian, apunta a determinar si el funcionario aprovechó su cargo para apropiarse de bienes y utilizar recursos estatales para fines propios.
En la actualidad, Falcón permanece alojado en la cárcel de Bouwer, uno de los principales complejos penitenciarios de Córdoba. En los próximos días se llevará a cabo una audiencia clave en la que se debatirá si el acusado recupera la libertad mientras avanza la investigación o si continúa detenido durante el proceso.
El caso vuelve a poner en agenda el debate sobre los mecanismos de control interno en las fuerzas de seguridad y la necesidad de reforzar las auditorías sobre el uso de recursos públicos y el cumplimiento de los protocolos en los procedimientos. Desde la PFA y el ámbito judicial se espera que, a medida que avance la causa, se definan eventuales sanciones administrativas y penales.

