“Será el próximo miércoles. Nosotros compramos carne, pollo, milanesas, galletitas, leche, entre otros productos, que son los que entregamos en cada escuela que tiene el servicio. El menú puede tener alguna modificación, pero vamos a priorizar las carnes, los panificados frescos y las frutas, sobre todo porque empiezan las temperaturas más altas”, precisó a EL NORTE el presidente del Consejo Escolar, Eber Riera.

De la Redacción de EL NORTE
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El Consejo Escolar de San Nicolás impulsa una licitación para el miércoles próximo, sobre cuestiones vinculadas al abastecimiento del Servicio Alimentario Escolar. En nuestro distrito hay 18.000 cupos diarios de desayuno y merienda y más de 5.000, almuerzos que se distribuyen en más de 170 servicios educativos. Los importes que el Gobierno bonaerense desatina actualmente por cada estudiante son: $715 para cada desayuno o merienda y $1.478, para el almuerzo.
“Los proveedores que participarán tienen que estar inscriptos como proveedores del Estado y en el rubro o categoría que los habilite. Nosotros compramos carne, pollo, milanesas, galletitas, leche, entre otros productos, que son los que entregamos en cada escuela que tiene el servicio. El menú puede tener alguna modificación, pero vamos a priorizar las carnes, los panificados frescos y las frutas, sobre todo porque empiezan las temperaturas más altas”, precisó a EL NORTE el presidente del organismo, Eber Riera.
Menú y recaudación
Actualmente, los desayunos y meriendas incluyen leche con cacao o matecocido, galletitas, pan con dulce de leche, facturas y criollos. En el comedor hay propuestas vinculadas a milanesas, carne o pollo, ensaladas, vegetales, arroz, polenta y fideos. En ambos momentos del día, se ofrece además una fruta de colación.
También se sirven productos para condiciones específicas que lo requieran como celiaquía, alergias a lácteos o similares.
Riera indicó que este año, a diferencia de otros, se resolvió armar nuevas licitaciones cada tres meses, aunque esta próxima sería la última de 2026 dado que en diciembre el SAE contempla menos días. “De esta forma podemos hacer modificaciones necesarias o actualizar valores que puedan acompañar la realidad económica actual de los proveedores. Al tener poca inflación, esto es menos relativo, pero igual lo consideramos. A su vez, volver a licitar nos permite la venta del pliego y eso son fondos que recaudamos para distintos fines: comprar banderas para las escuelas, pintura u otros arreglos necesarios”, sostuvo.

