La combinación de precios más bajos, mayor variedad de productos y un régimen de importación más flexible impulsó un fuerte crecimiento de las compras puerta a puerta. El fenómeno preocupa al comercio local, que enfrenta una competencia cada vez más intensa de las plataformas internacionales.

Las compras realizadas por argentinos en plataformas internacionales continúan expandiéndose y ya alcanzan un volumen equivalente al 40% de las ventas que generan los centros comerciales del país. El dato refleja un cambio profundo en los hábitos de consumo, impulsado por la búsqueda de mejores precios y una oferta de productos que muchas veces supera a la disponible en el mercado local.
Durante los últimos meses, las operaciones bajo el sistema de envíos puerta a puerta registraron un crecimiento sostenido. Solo en junio, el ingreso de mercadería mediante el régimen courier alcanzó un nivel récord cercano a los 125 millones de dólares, consolidando una tendencia que comenzó a acelerarse tras la flexibilización de las normas para importar productos destinados al consumo personal.
La indumentaria lidera ampliamente las preferencias de los compradores, seguida por artículos electrónicos, juguetes y pequeños accesorios. Plataformas como Temu, Shein y Amazon concentran buena parte de estas operaciones gracias a promociones permanentes, una amplia variedad de productos y precios que, incluso sumando impuestos y costos de envío, resultan en muchos casos inferiores a los del mercado argentino.
El crecimiento del comercio electrónico internacional genera, al mismo tiempo, preocupación entre fabricantes y comerciantes locales. Sectores vinculados a la producción textil, el calzado y la electrónica advierten que la diferencia de costos y la apertura de las importaciones profundizan la competencia con productos del exterior, en un contexto en el que el consumo interno todavía muestra señales de debilidad.
Desde el Gobierno sostienen que las modificaciones implementadas buscan facilitar el acceso de los consumidores a bienes importados y simplificar los trámites del sistema puerta a puerta, reduciendo tiempos y costos administrativos. Las medidas incluyen nuevos mecanismos para la declaración y el pago de tributos, con el objetivo de agilizar el proceso de compra.
Especialistas en comercio electrónico consideran que la tendencia difícilmente se revierta en el corto plazo. La posibilidad de comparar precios a nivel global, acceder a un catálogo mucho más amplio y recibir los productos directamente en el domicilio consolidan un modelo de consumo que gana cada vez más espacio entre los argentinos y que comienza a modificar el mapa del comercio minorista tradicional.

