Brasil se prepara para elegir presidente con Lula y Flávio Bolsonaro como protagonistas

Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar el próximo domingo 4 de octubre en unas elecciones que también renovarán gobernaciones y el Congreso. Si ningún candidato presidencial consigue la mayoría absoluta de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre.

Lula Bolsonaro

Brasil celebrará el próximo domingo 4 de octubre la primera vuelta de sus elecciones generales. En ellas, más de 158 millones de ciudadanos están habilitados para elegir presidente, gobernadores, senadores y diputados. La disputa por la Presidencia tiene entre sus principales protagonistas al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, que busca un cuarto mandato no consecutivo, y al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

La votación se desarrollará entre las 8:00 y las 17:00, según el horario de Brasilia. Si ninguno de los candidatos presidenciales obtiene más de la mitad de los votos válidos, los dos más votados volverán a enfrentarse el 25 de octubre. El mismo mecanismo se aplicará en aquellas gobernaciones donde sea necesaria una segunda vuelta.

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El electorado deberá realizar seis elecciones en la urna electrónica: presidente y vicepresidente, gobernador y vicegobernador, dos senadores, diputado federal y diputado estadual o distrital. La Cámara de Diputados renovará sus 513 bancas y el Senado pondrá en juego dos tercios de sus escaños.

Lula busca su cuarto mandato

Lula, de 80 años, se presenta nuevamente como candidato del Partido de los Trabajadores. El dirigente sindical que llegó por primera vez a la Presidencia en 2003 y consiguió la reelección en 2006 regresó al poder en 2022. En esa ocasión, derrotó a Jair Bolsonaro en segunda vuelta.

Su trayectoria política también estuvo atravesada por las causas de corrupción que derivaron en su encarcelamiento en 2018. Permaneció 580 días detenido hasta recuperar la libertad y posteriormente sus condenas fueron anuladas por decisiones judiciales vinculadas con la competencia y el procedimiento de los procesos, lo que le permitió recuperar sus derechos políticos.

Durante su actual mandato, Brasil registró bajos niveles de desempleo, mientras la marcha de la economía, la seguridad y la relación con las principales potencias internacionales forman parte de la discusión electoral.

Flávio Bolsonaro apuesta a la seguridad

Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador y candidato presidencial del Partido Liberal. Hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, construyó uno de los principales ejes de su campaña alrededor de la seguridad y el combate contra el crimen organizado.

Entre sus propuestas aparece el endurecimiento de las políticas contra las organizaciones criminales. Bolsonaro cuestiona la gestión de Lula y propone un cambio respecto del actual Gobierno.

La disputa entre ambos también se trasladó durante la campaña a la política exterior. Estados Unidos y China ocupan lugares centrales en las relaciones comerciales brasileñas, mientras Lula y Flávio mantienen posiciones diferentes respecto de los vínculos con Washington y el gobierno de Donald Trump.

El Congreso también estará en juego

La elección del próximo presidente no será la única definición de peso. Los brasileños renovarán completamente la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado, por lo que la composición del Congreso determinará el escenario legislativo que encontrará quien gobierne durante los próximos cuatro años.

También se elegirán los gobernadores de los estados y del Distrito Federal, además de diputados estaduales y distritales. El Tribunal Superior Electoral estableció que todas estas elecciones se realizarán simultáneamente durante la jornada del 4 de octubre.

La conformación del Senado tendrá además incidencia sobre las futuras designaciones en el Supremo Tribunal Federal, debido a que los candidatos propuestos para integrar el máximo tribunal deben recibir la aprobación de la Cámara alta.

La Amazonía y la política exterior, entre los temas de campaña

La protección de la Amazonía también forma parte de las discusiones alrededor del próximo gobierno. Lula mantiene como objetivo terminar con la deforestación para 2030, aunque al mismo tiempo impulsa la exploración petrolera cerca de la desembocadura del río Amazonas como una fuente de recursos para financiar la transición energética.

Flávio Bolsonaro también manifestó que buscará reducir la deforestación y mantiene una posición cercana al agronegocio, uno de los sectores de mayor peso en la economía brasileña.

Brasil llegará así al próximo domingo con una elección que definirá simultáneamente el Poder Ejecutivo, las gobernaciones y una parte sustancial de su estructura legislativa. En caso de que la Presidencia no quede resuelta en primera vuelta, la definición se trasladará al domingo 25 de octubre.

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