Amenazas y pintadas intimidatorias sacuden a All Boys

NewsITe
El mal momento deportivo de All Boys derivó en un episodio de extrema gravedad institucional. Durante la madrugada de este lunes, aparecieron en el estadio Islas Malvinas, en el barrio porteño de Floresta, una serie de pintadas con amenazas de muerte dirigidas a jugadores y dirigentes del club que milita en la Primera Nacional.
En los muros internos y externos de la cancha se pudieron leer frases como “no se salva ninguno, van a cobrar todos” y “hay balas para todos”, mensajes que apuntan tanto al plantel profesional como a los integrantes de la comisión directiva. Las inscripciones se conocieron pocas horas después de la derrota por 2 a 0 ante Deportivo Madryn, por la fecha 23 del certamen, resultado que profundizó la preocupación por la campaña del equipo.
All Boys suma 23 puntos en 22 presentaciones y se mantiene comprometido con los puestos bajos de la Zona A. La irregularidad, la falta de triunfos y los cambios constantes en el rendimiento generaron un clima de malestar entre los hinchas, que ahora escaló a un nivel que excede cualquier muestra de disconformidad deportiva y se ubica claramente en el terreno de la violencia.
Repercusiones y posible intervención de las autoridades
Las imágenes de las pintadas circularon rápidamente por redes sociales y grupos de simpatizantes, generando un amplio repudio por la gravedad de las intimidaciones y, en particular, por la referencia directa al uso de armas de fuego. Distintos sectores del fútbol argentino vienen advirtiendo sobre la necesidad de desactivar los discursos violentos que, en muchos casos, se trasladan de las tribunas al entorno institucional de los clubes.
Hasta el momento no se identificó a los responsables de las amenazas. Se espera que intervengan las fuerzas de seguridad y la justicia para analizar las cámaras de la zona y determinar quiénes fueron los autores de las pintadas. También se aguarda una comunicación oficial de la dirigencia de All Boys, que deberá definir los pasos a seguir y, eventualmente, presentarse como querellante para impulsar la investigación.
- Las amenazas se produjeron tras la derrota 2-0 ante Deportivo Madryn, con goles de Luis Silba y Juan Peinipil.
- El club atraviesa una campaña complicada en la Primera Nacional, con números que lo dejan cerca de la zona baja.
- Las pintadas generaron preocupación en el plantel y en el ámbito dirigencial, que evalúa reforzar la seguridad en el estadio.
Las expresiones de violencia “no representan a la mayoría de los socios e hinchas” y “atentan contra la integridad de quienes trabajan en el club”, coinciden en remarcar voces cercanas a la institución.
El episodio reaviva el debate sobre los límites de la pasión futbolera y la responsabilidad de todos los actores para erradicar las amenazas y la intimidación del ámbito deportivo. Mientras el plantel intenta enfocarse en revertir el presente futbolístico, el club espera respuestas institucionales y judiciales que permitan esclarecer lo ocurrido y evitar que hechos similares se repitan.

