La ciudad autónoma española solicitó al Gobierno de Pedro Sánchez declarar la emergencia nacional, reforzar la seguridad y desplegar al Ejército. En los últimos nueve días ingresaron unos 1.500 migrantes por vía marítima y los centros de acogida quedaron colapsados.

La ciudad autónoma de Ceuta, perteneciente a España pero ubicada en África, reclamó este jueves al Gobierno español el cierre inmediato de la frontera con Marruecos y el despliegue del Ejército, luego de una nueva ola migratoria que desbordó su capacidad de respuesta. Las autoridades locales sostienen que el incremento de los ingresos irregulares provocó una emergencia humanitaria y social que ya supera los recursos disponibles.
El pedido fue formulado tras una reunión extraordinaria de la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, convocada después de que miles de jóvenes marroquíes se concentraran en la frontera con la intención de ingresar al enclave español. Según informó la agencia EFE, la ausencia de custodia policial en algunos sectores permitió que cientos de personas lograran superar las vallas de seguridad y acceder al territorio.
La situación también se agravó por el ingreso de migrantes a través del espigón del Tarajal. Solo en los últimos nueve días llegaron a Ceuta alrededor de 1.500 personas por vía marítima, a un promedio de unas 200 por jornada, de acuerdo con datos difundidos por las autoridades locales.
El alcalde de Ceuta, Juan Vivas, aseguró que la ciudad atraviesa una “absoluta emergencia humanitaria y social” debido a que los centros de acogida se encuentran colapsados por la llegada constante de migrantes. Frente a ese escenario, el Gobierno local pidió declarar la emergencia nacional y adoptar medidas excepcionales para reforzar el control fronterizo.
El Ministerio del Interior de España afirmó que trabaja de manera coordinada para responder a la situación y confirmó que el ministro Fernando Grande-Marlaska viajará este viernes a Ceuta para seguir de cerca la evolución de la crisis.
Ceuta y Melilla son los únicos territorios de la Unión Europea con frontera terrestre con África, lo que convierte a ambos enclaves en uno de los principales puntos de presión migratoria hacia España. Sin embargo, la principal ruta de ingreso irregular al país continúa siendo el archipiélago de Canarias, situado frente a la costa africana.

