Jalil, bajo la lupa por el uso de un adelanto de coparticipación

El manejo de un adelanto extraordinario de coparticipación por parte del gobierno de Raúl Jalil abrió un fuerte interrogante en Catamarca. A pesar de haber recibido $150.000 millones de la Nación para reactivar la obra pública provincial, la administración local mantuvo durante junio $140.000 millones colocados en un plazo fijo del Banco Nación, mientras otra porción se distribuyó en fondos comunes de inversión.
De acuerdo con resoluciones publicadas en el Boletín Oficial casi un mes después de ejecutadas, la provincia realizó en junio inversiones financieras por $182.500 millones, entre depósitos a plazo y participaciones en distintos instrumentos. El dato más llamativo es que el grueso del dinero provenía del anticipo recibido el 12 de abril, con el compromiso formal de destinarlo a obras y devolverlo mediante descuentos sobre la coparticipación desde agosto.
Ni bien ingresaron los fondos nacionales, la Tesorería provincial colocó $140.000 millones en un plazo fijo y otros $10.000 millones en un fondo común de inversión. Según la documentación oficial, esa misma estructura de colocaciones se repitió en mayo y volvió a renovarse en junio, lo que muestra que no se trató de una maniobra puntual de unos pocos días, sino de una estrategia sostenida.
Rendimiento financiero versus finalidad de las obras
El plazo fijo fue constituido a una tasa nominal anual del 19%, cuatro puntos por encima del 15% fijado para el adelanto otorgado por la Nación. Esa diferencia genera un rendimiento financiero favorable para la provincia y permite al Gobierno argumentar que buscó resguardar el poder adquisitivo de los fondos en un contexto de alta inflación.
Sin embargo, especialistas en finanzas públicas advierten que la ganancia no despeja la cuestión central: si el anticipo fue pedido bajo el argumento de una “urgencia” para reactivar obras, ¿por qué más del 93% del monto quedó inmovilizado en el sistema financiero durante tres meses? Hasta el momento, la gestión de Jalil no difundió un informe consolidado que detalle qué proyectos se financiaron, qué certificados de obra se pagaron y qué saldo permanecía disponible al cierre de junio.
Falta de información y pedidos de rendición de cuentas
Además del plazo fijo en el Banco Nación, el Ejecutivo catamarqueño distribuyó recursos en distintos fondos: $4.500 millones en un instrumento del Banco Patagonia; $5.000 millones en una opción administrada por Balanz y Santander; $8.000 millones repartidos entre el Banco Hipotecario y el Macro; y otros $25.000 millones canalizados a través de diversas entidades financieras.
- En abril las inversiones financieras rondaron los $208.000 millones.
- En mayo treparon a unos $243.000 millones, el nivel más alto del trimestre.
- En junio se ubicaron en $182.500 millones, todavía muy por encima de lo necesario para una simple administración de caja.
La publicación tardía de las resoluciones –las operaciones de junio se realizaron entre el 10 y el 23, pero se conocieron recién cuando terminaba julio– también complica el control ciudadano y legislativo. Distintas voces de la oposición provincial y de organizaciones civiles reclaman ahora que el Gobierno detalle obra por obra cuánto se ejecutó efectivamente con el anticipo y cuánto tiempo permaneció el capital invertido en los bancos.
Solicitar $150.000 millones para una urgencia en infraestructura y mantener $140.000 millones en un plazo fijo, señalan los críticos, exige al menos una rendición de cuentas exhaustiva y transparente.
A partir de agosto, Catamarca deberá comenzar a devolver el adelanto mediante descuentos automáticos sobre la coparticipación. En ese contexto, el debate sobre la oportunidad y el criterio del manejo financiero de los fondos se instala en el centro de la discusión política provincial y promete nuevos capítulos en los próximos meses.

