Padre e hijo fueron imputados por homicidio simple con prisión preventiva. La fiscalía sostiene que engañaron a la víctima con una falsa propuesta de trabajo, la asesinaron y ocultaron el cuerpo, que aún no fue hallado.

Dos expolicías de Santa Fe, padre e hijo, quedaron detenidos con prisión preventiva acusados de asesinar a Andrés Lisandro “Fido” Saavedra, un joven de 24 años que permanece desaparecido desde el 20 o 21 de enero en la ciudad de Rosario.
Los imputados son Pedro Bascoy, oficial retirado, y Cristian Bascoy, exonerado de la Policía de Santa Fe. La fiscal Agustina Eiris les atribuyó el delito de homicidio simple y solicitó que ambos permanezcan detenidos mientras continúa la investigación. El pedido fue aceptado por el juez Aldo Bilbao.
De acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, el crimen ocurrió entre el 20 y el 21 de enero en una vivienda ubicada sobre Rivarola al 7100, en el barrio Godoy.
Según la acusación, Cristian Bascoy contactó a Saavedra con el pretexto de ofrecerle una changa para lograr que concurriera hasta el lugar. Una vez allí, siempre de acuerdo con la investigación, lo atacó a golpes y lo ahorcó hasta provocarle la muerte.
La fiscal sostuvo además que Pedro Bascoy presenció el ataque y luego colaboró con su hijo para ocultar el cuerpo de la víctima, cuyos restos todavía no fueron encontrados.
Los investigadores consideran que el homicidio habría sido cometido como represalia porque Saavedra supuestamente había participado de un robo en la vivienda de uno de los imputados.
Mientras la búsqueda del joven continúa sin resultados, su hermano Javier Saavedra impulsó públicamente el reclamo por el esclarecimiento del caso. En distintos videos difundidos en redes sociales aseguró que su hermano había sido engañado con una supuesta changa y responsabilizó a los ahora imputados por su desaparición.
Además, sostuvo que un amigo de Lisandro, identificado como Gianfranco, habría intervenido para que la víctima se encontrara con los expolicías. También mencionó tres posibles lugares donde, según sus sospechas, podría estar el cuerpo: la ciudad de Pérez, una propiedad sobre calle Rivarola y una localidad cercana a Totoras. Esas afirmaciones forman parte de la denuncia realizada por la familia y no fueron confirmadas oficialmente.

