La mujer, detenida por la muerte de su hija de dos años, permanece imputada mientras la Justicia evalúa cambiar la calificación legal de la causa. La autopsia contradijo su versión sobre lo ocurrido.

Lucía Sosa, la mujer detenida por la muerte de su hija de dos años en Villa Gesell, se negó a declarar durante la indagatoria ante la Justicia. Mientras tanto, los investigadores analizan la posibilidad de modificar la calificación legal de la causa.
Por el momento no hubo cambios formales en la imputación, aunque una de las hipótesis que se evalúan es pasar de abandono de persona a homicidio agravado por el vínculo. Esa decisión dependerá del avance de la investigación y de las pruebas que continúan incorporándose al expediente.
La sospechosa había llevado el cuerpo de su hija Isabella al Hospital Municipal Arturo Illia y aseguró que la nena se había broncoaspirado mientras tomaba la mamadera.
Sin embargo, la autopsia determinó que la muerte fue consecuencia de una hipoxemia, es decir, una falta de oxígeno en sangre provocada por una asfixia obstructiva que derivó en un paro cardíaco.
Ese resultado contradijo la versión que había brindado la madre ante los investigadores y orientó la pesquisa hacia un presunto homicidio.
La investigación y los antecedentes
La fiscalía intenta reconstruir los últimos movimientos de la mujer y establecer qué ocurrió dentro de la vivienda antes de la muerte de la menor.
Además, el caso volvió a poner bajo la lupa un antecedente judicial de Sosa. Años atrás, había sido investigada por las muertes de otras dos de sus hijas. Si bien fue absuelta en ese expediente, ese antecedente volvió a cobrar relevancia tras el fallecimiento de Isabella.
En 2018, Sosa fue absuelta en el juicio por la muerte de Yazmín, una beba de 11 meses que falleció en Mar del Plata en 2016.
En aquella causa, tanto ella como quien era su pareja abandonaron la vivienda donde residían y permanecieron varios días ocultos mientras eran intensamente buscados. Una semana después se entregaron. Ambos estuvieron detenidos durante casi dos años y siempre sostuvieron su inocencia.
Durante ese juicio también se analizó la muerte de otra hija de la mujer, una beba de seis meses fallecida en 2013.
Los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert evaluaron los informes médicos y descartaron lesiones traumáticas o indicios de abuso sexual. En ambos casos, las muertes fueron atribuidas a complicaciones respiratorias.

