Peritos analizan si el caso de Lucía Sosa encuadra como serial

NewsITe
El caso de Lucía Sosa, detenida por la muerte de su hija Isabella, de casi 3 años, ocurrida en Villa Gesell, volvió a poner bajo la lupa a los homicidios intrafamiliares y encendió una discusión clave entre especialistas: ¿se trata de una asesina serial o de otro tipo de perfil criminal? La mujer también estuvo vinculada al fallecimiento previo de dos de sus hijas, Yasmín, de 11 meses, y Candela Milagros, de 6 años.
La sucesión de muertes en el mismo núcleo familiar, con una misma persona bajo sospecha, llevó a que psicólogos y psiquiatras forenses consultados por la Agencia Noticias Argentinas plantearan dos posturas diferenciadas. Un sector considera que, si se acreditara su responsabilidad en los hechos, Sosa podría encuadrarse dentro de la categoría de asesina serial. Otro grupo, en cambio, entiende que se trataría de una “criminal repitente”, figura que describe a quien reitera un mismo modus operandi, pero sin cumplir todos los rasgos clásicos del homicida serial.
Qué define a un asesino serial según los especialistas
Los expertos señalan que, para hablar de asesino serial, deben confluir varios elementos. Entre ellos, se menciona:
- La existencia de dos o más homicidios comprobados.
- Un intervalo de tiempo entre un crimen y otro, una suerte de período de “calma”.
- Ausencia de empatía, culpa o dolor ante el sufrimiento ajeno.
- Búsqueda de control y poder sobre la víctima.
- Apariencia socialmente adaptada: personas que suelen parecer correctas, educadas o amables.
- Conductas antisociales y rasgos de psicopatía.
De acuerdo con los peritos, Sosa presentaría algunas de estas características, aunque no todas, lo que genera el debate actual sobre su verdadera clasificación dentro de la criminología contemporánea.
El rol del Síndrome de Munchausen y los límites del diagnóstico
El psiquiatra forense y médico legista Enrique De Rosa recordó haber publicado, en el país y en el exterior, diversos trabajos sobre el Síndrome de Munchausen, patología que se le atribuye a la acusada. No obstante, advirtió que no corresponde apresurarse ni atribuir de manera automática los hechos a la enfermedad mental.
“Ser asesina serial es una de las opciones, pero hay que esperar más datos. El síndrome no actúa por sí solo de esa manera”, puntualizó De Rosa.
El especialista explicó que, desde un punto de vista descriptivo, si se comprobara que Sosa mató a sus hijas en distintos momentos, se podría hablar de asesinatos seriales o filicidios secuenciales. Sin embargo, subrayó que el punto central es determinar cómo funciona su mente en ese contexto y reconstruir con precisión el encadenamiento de los hechos, a partir de pericias y exámenes complementarios.
“Criminal repitente”: la postura que descarta la etiqueta de serial
En la otra vereda se ubica un perito psicólogo, que prefirió mantener el anonimato hasta que se conozcan resultados más profundos de la causa. Este profesional se inclinó por descartar, por ahora, la figura de asesina serial y propuso otra categoría: la de una persona “repitente”.
“No diría que se trate de una asesina serial, que requiere más características, sino de alguien repitente, con un modus operandi que aplica reiteradamente”, sostuvo en diálogo con NA.
El psicólogo admitió que Sosa encajaría en algunas cualidades de estos homicidas, pero aclaró que existen matices. A modo de ejemplo, comparó la diferencia entre un sicario y un killer: en ambos casos hay muerte, pero el trasfondo, las motivaciones y la estructura psíquica pueden variar de manera significativa.
Según reconstruyó el especialista, algunos testimonios del entorno familiar dan cuenta de reacciones desproporcionadas y castigos que se agravaban cuando los chicos lloraban, lo que hablaría de una psiquis dañada y de respuestas patológicas antes que de una planificación fría y sostenida en el tiempo.
Una investigación en curso y definiciones pendientes
Por el momento, la Justicia avanza con peritajes psicológicos y psiquiátricos, además de otros estudios médicos y criminalísticos, para establecer primero si Sosa es responsable penal de las muertes de sus hijas y, recién a partir de allí, si corresponde considerarla una asesina serial o una criminal con conductas reiteradas.
Hasta que esas conclusiones no estén disponibles, los especialistas coinciden en un punto: cualquier calificación definitiva sería prematura. El expediente y las pericias serán las que, en última instancia, definan no sólo la situación judicial de Lucía Sosa, sino también el perfil criminológico que marcará este caso en los registros argentinos.

