Catamarca: críticas a Río Tinto tras rescate de mineros

Denuncian fallas de Río Tinto en el temporal de la Puna

Operativo de rescate de mineros en la Puna catamarqueña bajo la nieve

NewsITe

La dramática odisea que atravesaron cuatro trabajadores del proyecto de litio Fénix, en el Salar del Hombre Muerto, sigue generando interrogantes sobre los protocolos de seguridad de la minera Río Tinto y el rol de las autoridades. La esposa de uno de los operarios rescatados, integrante de la brigada interna de rescate, acusó a la empresa de haber mantenido la actividad operativa pese a las severas advertencias meteorológicas que regían para la Puna catamarqueña.

Según relató Vilma Carrizo en declaraciones radiales, su marido salió junto a otros compañeros a realizar tareas de apoyo cuando el temporal de nieve se intensificó de manera repentina. El grupo terminó aislado y, durante horas, no consiguió establecer comunicación efectiva con la base de la compañía. El trabajador logró contactarse con su esposa mediante un teléfono satelital con señal deficiente y le pidió que diera aviso a la empresa utilizando un número interno.

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“Me quedé más tranquila porque pensé que ya estaban yendo a buscarlos, pero nunca sucedió”, reconstruyó Carrizo al describir las horas posteriores al pedido de auxilio. De acuerdo con su testimonio, dos de los cuatro operarios permanecieron dentro de la camioneta que quedó prácticamente sepultada por la nieve, mientras que su esposo y otro trabajador decidieron abandonar el vehículo para buscar refugio y aumentar sus chances de sobrevivir a la intemperie.

Críticas a los protocolos y al sistema de alerta

Carrizo cuestionó con dureza el funcionamiento del sistema de alerta temprana y del denominado “Operativo Invierno” que la compañía afirma implementar en la zona. Reclamó que tanto la empresa como los gobiernos provincial y municipales revisen de manera integral los mecanismos de prevención y respuesta ante eventos climáticos extremos que, según remarcó, se están volviendo cada vez más frecuentes en la región de alta montaña.

“Tiene que haber un protocolo de invierno y una alerta temprana también por parte de las autoridades municipales y provinciales”, planteó. La mujer insistió en que el rescate no debería haber dependido de la iniciativa y resistencia física de los propios trabajadores atrapados, sino de una acción rápida y coordinada entre la firma y los organismos públicos competentes.

  • El episodio ocurrió entre el 19 y el 20 de julio, durante una tormenta de nieve excepcional en la Puna catamarqueña.
  • Los operarios quedaron aislados a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas que descendieron hasta los 27 grados bajo cero.
  • En algunos sectores, la acumulación de nieve alcanzó los cuatro metros de altura.

Un rescate complejo y una investigación en marcha

El operativo de rescate se concretó el miércoles siguiente, a partir de un trabajo conjunto de bomberos de Santa María, personal de Vialidad, efectivos policiales, autoridades municipales, trabajadores de Río Tinto, contratistas y vecinos de la zona. Los cuatro mineros presentaban cuadros de hipotermia y uno de ellos sufrió severas lesiones por congelamiento en los pies, por lo que fue derivado a un centro especializado en Buenos Aires.

El secretario general de AOMA Catamarca, Gustavo Molina, sostuvo que el sindicato había advertido con anterioridad tanto a la empresa como a la Inspección de Minería sobre las alertas meteorológicas vigentes. Desde el gremio adelantaron que impulsarán una investigación para determinar si existieron fallas en la aplicación de los procedimientos de prevención y en la respuesta ante la emergencia.

Río Tinto aseguró que activó los protocolos de emergencia previstos y que se reforzaron las medidas de seguridad en el campamento, mientras que el sindicato y las familias piden esclarecer si se actuó con la diligencia necesaria.

El caso se suma al creciente debate nacional sobre los estándares de seguridad en la actividad minera y la responsabilidad de las empresas y del Estado para garantizar condiciones adecuadas de trabajo en contextos climáticos extremos, especialmente en zonas de altura donde la combinación de nieve, viento y frío extremo puede convertir cualquier demora en una situación de alto riesgo.

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