Las segundas oportunidades clave en el Gobierno de Milei

Un pequeño círculo de exfuncionarios que lograron volver

Javier Milei y los exfuncionarios que fueron reubicados en el Estado o en empresas públicas

NewsITe

El reciente nombramiento de Javier Lanari como director del Banco Nación volvió a poner bajo la lupa la política de recambios del Gobierno de Javier Milei. A siete meses de gestión, el oficialismo muestra una lista corta, pero significativa, de exfuncionarios que, tras quedar fuera del Poder Ejecutivo o de cargos sensibles, lograron una segunda oportunidad en el entramado del Estado o en puestos de influencia económica.

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Lanari, que supo ser el número dos del vocero presidencial Manuel Adorni en la Secretaría de Comunicación y Prensa, dejó su cargo envuelto en la polémica por el llamado “caso Adorni”, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Aun así, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, fue la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien le abrió la puerta a su regreso, ofreciéndole un lugar en el directorio del Banco Nación, que hoy preside Darío Wasserman.

En su nuevo rol, Lanari integrará distintas comisiones de la entidad financiera y percibirá un salario que, según estimaciones oficiales, ronda entre los seis y siete millones de pesos mensuales. Su cercanía con la hermana del Presidente y su capacidad para traducir el mensaje libertario en redes sociales, donde era uno de los funcionarios más compartidos por Milei en X, fueron claves para su reubicación.

Francos y Catalán: continuidad en YPF pese a las salidas

Otro caso emblemático es el de Guillermo Francos. Tras una salida compleja de la Jefatura de Gabinete, y pese a que el propio Presidente consideró agotada su gestión, el dirigente mantiene un asiento en el directorio de YPF. Por esa función, ligada a la conducción de la principal petrolera del país, percibe una remuneración cercana a los 20.000 dólares mensuales.

Francos había desembarcado en YPF en junio de 2024 y, aun después de su desplazamiento de la primera línea del Gabinete, el Gobierno resolvió que continúe en la compañía. A diferencia de otros funcionarios corridos, no hizo un pronunciamiento público de agradecimiento en redes sociales, pero su permanencia en la petrolera estatal evidencia que todavía conserva influencia en la estructura oficial.

Un recorrido similar se observa en el caso de Lisandro Catalán, exministro del Interior durante la breve etapa de Francos como jefe de Gabinete. El dirigente tucumano, identificado con el armado libertario en el NOA y con buen vínculo con los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, también se sostiene como director titular de YPF y cobra el mismo salario estimado que su exjefe político.

El regreso de Demian Reidel al círculo de confianza

Dentro de este listado acotado de segundas oportunidades aparece también el nombre de Demian Reidel. El economista había quedado fuera de la Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), empresa estratégica a cargo de centrales como Atucha, tras denuncias por presunta corrupción, sobreprecios en licitaciones y utilización de fondos para el pago de deudas personales.

Pese a ese escándalo, Reidel volvió a orbitar cerca del Presidente. Hoy integra nuevamente el selecto grupo de asesores económicos que colaboran con Milei en el diseño de su programa de estabilización y crecimiento. En las últimas semanas, el propio Jefe de Estado difundió en redes una hoja de trabajo elaborada junto al economista, donde ambos buscan explicar la dinámica del crecimiento económico bajo el ideario libertario.

Un patrón de pocas excepciones en la administración libertaria

Los casos de Lanari, Francos, Catalán y Reidel aparecen como excepciones dentro de un esquema en el que, por regla general, los funcionarios desplazados quedan fuera de la escena pública o deben construir caminos propios para mantenerse vigentes. La administración libertaria se caracterizó hasta ahora por decisiones drásticas y escaso margen para los retornos.

  • Reubicaciones en bancos y empresas estratégicas del Estado.
  • Salarios elevados en directorios como Banco Nación y YPF.
  • Vínculos personales y políticos decisivos para las segundas oportunidades.
  • Un reducido grupo de exfuncionarios reincorporados frente a una mayoría que quedó en el ostracismo.

La lista es acotada: en el Gobierno de Milei, quien se va rara vez vuelve, salvo contadas figuras que conservan peso político, técnico o cercanía con el círculo presidencial.

Mientras el oficialismo insiste en su narrativa de austeridad y recorte del gasto político, estos movimientos en el Banco Nación, YPF y el equipo de asesores económicos muestran cómo ciertos cuadros reciclados mantienen influencia y buenos contratos en el universo estatal, aun después de haber atravesado salidas conflictivas.

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