El impacto del costo de crianza en los hogares porteños

El costo de criar un hijo en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó niveles que ponen en jaque a muchos hogares de clase media. De acuerdo con la canasta de crianza elaborada por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), el gasto mensual total oscila entre $966.505 y $1.563.484, según la edad y el sexo del niño, niña o adolescente.
El informe detalla que el tramo más costoso se registra en la crianza de niños y niñas de 2 años. En ese caso, el costo mensual trepa a $1.563.484 para varones y a $1.552.602 para mujeres. La diferencia se explica, principalmente, por la valorización del tiempo de cuidado, que en esta etapa de “dependencia absoluta” demanda una dedicación de 360 horas mensuales.
Esa enorme carga de tiempo, clave para el desarrollo temprano, se traduce en dinero a través del llamado “método de sustitución”, que toma como referencia el salario legal de las trabajadoras de casas particulares. Solo ese componente de cuidado, para los 2 años, se estima en alrededor de $1.062.109 mensuales, a lo que se suman alimentos, indumentaria, salud, vivienda, educación, transporte y recreación.
Cómo se compone la canasta de crianza
La canasta de crianza utilizada por el IDECBA está dividida en dos grandes bloques. Por un lado, la canasta de bienes y servicios, que abarca los consumos cotidianos indispensables para la vida de niños, niñas y adolescentes. Por otro, la valorización del cuidado, que pone en números las tareas directas e indirectas que habitualmente asumen las familias puertas adentro.
- Canasta de bienes y servicios: incluye alimentos, vestimenta, salud, educación, transporte, vivienda y recreación. En el caso de los adolescentes de 16 a 17 años, este segmento llega a los $850.470 mensuales para varones, impulsado por mayores gastos en transporte, telefonía, salidas y alimentación.
- Valorización del cuidado: contempla el tiempo dedicado a tareas directas (como controles de salud, acompañamiento a la escuela o actividades) e indirectas (limpieza del hogar, cocina, organización). Ese tiempo se calcula y se traduce en pesos tomando como piso el salario del personal doméstico registrado.
El relevamiento también muestra cómo varía la demanda de tiempo de cuidado a lo largo del ciclo de vida. Mientras un bebé de hasta 2 años requiere unas 12 horas diarias de atención —entre alimentación, higiene, juego y acompañamiento permanente—, un adolescente de entre 13 y 17 años demanda cerca de 3 horas diarias, centradas más en el apoyo escolar, el acompañamiento emocional y la supervisión de actividades.
Los tramos etarios más caros y los que menos cuestan
Otro dato relevante del informe es que el valor más bajo de la canasta se observa en el tramo de 6 a 7 años, cuando el costo total se ubica en torno a los $966.505 mensuales. En esa etapa, la escolarización plena reduce de manera significativa la cantidad de horas de cuidado directo dentro del hogar, lo que modera el impacto económico respecto de los primeros años de vida.
Aun así, el IDECBA advierte que los gastos en bienes y servicios continúan en ascenso a medida que crecen los chicos, sobre todo en la adolescencia, cuando aparecen con fuerza nuevos consumos vinculados con la tecnología, la movilidad y la sociabilidad.
Estas cifras sirven de referencia para dimensionar el esfuerzo económico que realizan las familias porteñas para sostener la crianza, en un contexto de alta inflación y pérdida de poder adquisitivo. También aportan insumos para el diseño de políticas públicas que contemplen el costo real de cuidar y acompañar el crecimiento de niños, niñas y adolescentes en la Ciudad.

