Cucurella y la promesa más insólita del campeón del mundo

Marc Cucurella, lateral izquierdo de la selección de España, quedó obligado a cumplir una de las promesas más llamativas del Mundial 2026: tatuarse la cara de su entrenador, Luis de la Fuente, luego de la consagración de la Roja ante la Selección argentina en el MetLife Stadium de Nueva York-Nueva Jersey.
Antes del inicio del torneo, el defensor había lanzado lo que muchos interpretaron como una broma: aseguró que, si España levantaba la Copa del Mundo, se grabaría en la piel el rostro del DT. La victoria por 1 a 0 sobre el equipo de Lionel Scaloni, con gol de Ferran Torres en el alargue, transformó aquella frase en un compromiso público.
“No lo sé todavía. Tengo que pensar a ver dónde me lo pongo. También la gente me preguntará, entonces no tiene que ser en un sitio visible”, admitió Cucurella en la conferencia de prensa posterior al partido, consciente de que la promesa ya forma parte del anecdotario del nuevo campeón del mundo.
El camino a una promesa viral
La idea del tatuaje nació en la previa del Mundial, cuando Cucurella fue consultado sobre qué haría si España se consagraba. Sin dudar, lanzó: “Si ganamos el Mundial me tatúo la cara de Luis de la Fuente. Pequeñito, pero creo que es un buen recuerdo”. La declaración se viralizó rápidamente en redes y medios deportivos.
Con la segunda estrella ya bordada en la camiseta española —la primera llegó en Sudáfrica 2010—, aquella ocurrencia se transformó en una historia que acompaña los festejos del plantel. El propio futbolista reconoció que ahora deberá elegir con cuidado el lugar del cuerpo donde llevará la imagen de su entrenador.
La respuesta de De la Fuente y el clima del campeón
Lejos de esquivar el tema, Luis de la Fuente fue consultado por la promesa de su dirigido apenas finalizada la final. El técnico, que se consagró campeón del mundo por primera vez al frente de la absoluta, se tomó el asunto con humor y dejó una frase que también recorrió el mundo.
- “Si se hace una promesa, hay que cumplirla”, remarcó el entrenador.
- Entre risas, bromeó: “Tampoco soy tan feo”.
“Ya les he dicho que se equivocaron. Y que si se hace una promesa hay que cumplirla. Tampoco soy tan feo”, dijo Luis de la Fuente, entrenador campeón del mundo con España.
En medio de los festejos y con un largo viaje de regreso por delante, Cucurella adelantó que aprovechará esas horas para escuchar sugerencias y terminar de definir dónde inmortalizará el rostro de De la Fuente. Mientras España celebra un nuevo título mundial y refuerza su lugar entre las potencias del fútbol, el lateral suma un capítulo de color a una noche histórica que quedará grabada, literalmente, en su piel.

